Imagen actual de la entrada del CEIP Sant Rafel después de la última reforma que tuvo lugar en el año 2003.

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La aparición del coronavirus y las restricciones impuestas por las autoridades sanitarias nacionales y comunitarias han tirado por tierra muchas celebraciones. El uso de la mascarilla y, sobre todo, la restricción de los aforos han provocado que durante estos dos últimos años apenas haya habido eventos y, en muchos casos, pocas ganas de celebrar nada.

Este es el caso del CEIP Sant Rafel que, a pesar de la ilusión de su equipo docente, profesionales y comunidad educativa, no han podido organizar las actividades que tenían pensadas para conmemorar como se merece el cincuenta aniversario de la inauguración del centro. Sin embargo, ahora, unos meses después de tan recordada fecha, la ilusión sigue intacta y el equipo que comanda Elena Cardona Costa mira al futuro con un optimismo que se transmite en sus ojos tras su mascarilla.

De hecho, a lo largo de los próximos meses ella habla con emoción de lo que tienen pensado hacer para celebrar la efeméride. Entre otras actividades, harán un rap especial en el que participarán los alumnos del centro y que recordará en forma de canción la historia del colegio «a modo de himno para muchos años más» y unos murales de arte urbano a cargo del conocido artista ibicenco Hosh y en los que también está previsto que ayuden los estudiantes.

La historia
El CEIP Sant Rafel fue conocido por mucha gente del pueblo durante muchos años como l’Escola nova ya que anteriormente esta pequeña localidad perteneciente al municipio de Sant Antoni había tenido ya distintos centros educativos. Aún siguen en la memoria de muchos las escuelas de Can Jaume Curt y, sobre todo, la de Can Rafal que cerró sus puertas en 1968 tras ver pasar por allí a profesores como Toni des Pou, Teresa Pons, Magdalena Saprissa, Joan Ferrer Marí o Catalina Riera Bonet. Afortunadamente, apenas dos cursos después, en el de 1969-1970, se inauguró el actual edificio sobre el que está construido el actual colegio. Sin embargo, todo era muy distinto a las instalaciones actuales – nueve aulas, una sala de psicomotricidad, un aula de informática, una de música, otra de usos múltiples, una biblioteca, sala para los profesores y almacenes de educación física e infantil – en las que estudian 207 alumnos y dan clase 19 maestros.

Según recordó ayer a Periódico de Ibiza y Formentera su actual directora, Elena Cardona Costa, en sus orígenes el colegio era un espacio muy pequeño. «Se inauguró con un edificio en el que apenas había dos aulas para niños y niñas en grupos de una treintena cada uno, algo que era muy novedoso para la época, dos pequeños baños, dos minúsculos almacenes y con unas escaleras de piedra a las que se accedía a una terraza, siendo su primer director Vicent Tur Bonet y sus primeros maestros Catalina Riera Bonet, Miquel Tur Costa y Magdalena Saprissa Martínez»

Posteriormente, en 1976, debido al aumento de niños en el pueblo y en los alrededores, se aprobó la primera ampliación del centro. En este caso, según Cardona, consistió en la creación de dos aulas más, hasta un total de cuatro, lo que permitió que se pudieran impartir de forma conjunta Primero y Segundo de EGB, Tercer y Cuarto de EGB, Quinto y Sexto de EGB y Séptimo y Octavo.

La segunda mejora ya fue mucho más importante y tuvo lugar durante los años ochenta. Se creó el ala grande que forma parte de la actual imagen del colegio, lo que ofreció la posibilidad de separar los cursos y de incluir lo que entonces se conocía como Preescolar y ahora es Infantil. Finalmente, en 2003 llegó el último añadido, tres aulas más para la zona de infantil que se situaron justo encima de la actual pista polideportiva.

Filosofía actual
A pesar de todos estos cambios y de la evolución que ha vivido la sociedad del pueblo, con un aumento significativo de su población, Elena Cardona Costa asegura que el espíritu del CEIP Sant Rafel no ha variado un ápice en todo este tiempo. «Estamos muy orgullosos de seguir siendo un colegio de pueblo, con todo lo que eso significa de respeto y transmisión de las tradiciones, la cultura, la lengua y la historia de la isla de Ibiza y de Sant Rafel en particular, y eso creo que es un hecho diferenciador con otros centros que gusta a mucha gente que viene a escolarizar a sus hijos desde otras localidades cercanas».

Además, la directora desde el curso 2006-2007 y exalumna del centro, explicó que «son unos privilegiados» por el apoyo que cuentan de toda la sociedad del pueblo. «Mucha gente que vive aquí ha pasado por estas clases y sabe cómo se educa y cuál es nuestra filosofía y, por eso, siempre están dispuestos para echarnos una mano en los talleres y actividades que organizamos, no dudando en acudir con su tractor, sus bunyols o sus intrumentos tradicionales para hacernos una sonada y una ballada lo que, además, es un gran beneficio para nuestros estudiantes».

En este sentido, si por algo se caracteriza a la educación del colegio es por su apuesta por la normalización lingüística del catalán. Algo que les ha reportado distintos premios, tanto a nivel pitiuso como balear, entre los que destacan especialmente el Premi Francesc de Borja Moll, que les otorgó el Govern balear en 1988, o la Menció d’Honor Sant Jordi que le dio el Institut d’Estudis Eivissencs en 1991.

No en vano, Cardona también se siente «especialmente orgullosa» por el aire reivindicativo que siempre ha tenido el centro. «Desde hace muchas décadas nunca nos hemos cortado a la hora de apoyar las peticiones de los profesores para seguir mejorando y también hemos sido y seguimos siendo unos firmes defensores de la educación en valores para nuestros jóvenes como la igualdad o el respeto al prójimo».

En este sentido, aunque han sido muchos los profesores que han pasado por el centro en estos 50 años, Elena Cardona aseguró que hay una figura imprescindible. Se trata del profesor Leopold Llombard Bordero, director del CEIP Sant Rafel durante casi tres décadas y jubilado en 2005-2006. «Cuando llegó a la isla, un catalán en Ibiza, recuerdo que levantó bastantes suspicacias pero después, a base de trabajo, interés por todo lo que se hacía en Ibiza y en el pueblo, y por su relación tan personal con el colegio se acabó haciendo un hueco en el corazón de muchos de los que hemos trabajado con él y de muchos de los que le conocieron o coincidieron en algún momento con él y por eso, creo que si hay una persona fundamental en la historia del CEIP Sant Rafel es, sin duda, él», concluyó la actual directora.