Un momento de la retirada de la embarcación.

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El Ayuntamiento de San José está trabajando en la retirada de dos embarcaciones que se encontraban varadas en el litoral de Cala de Bou desde finales del año pasado, en el tramo costero situado entre es Pouet y s’Estanyol. Se trata de los veleros Baluma y Aurora.

«En estas situaciones, y como en otras ocasiones, el Ayuntamiento de Sant Josep actúa por propia iniciativa, asumiendo la responsabilidad de mantener en buen estado de la zona de dominio público. Aunque no tenemos competencias directas, en este caso lo que hacemos es aplicar las que tenemos en materia de limpieza de la costa», recordó Josep Guasch, concejal de Playas.

En el caso del Aurora, la retirada se realizó durante la pasada semana sin que se pudiera identificar al propietario de la embarcación. Por su estado de avanzada degradación no dispone de ningún tipo de identificación. De hecho, una de las justificaciones de la necesidad de esta actuación es la de evitar un posible escape de vertidos, además de impedir que se siguiera deteriorando en este lugar de la costa.

Debido a sus grandes dimensiones, para las tareas de retirada y desguace del barco se movilizaron hasta dos grúas, dos camiones (uno de ellos con una amplia plataforma de carga), equipos de buceo y una retroexcavadora para acondicionar la zona a la hora de que pudieran llegar hasta allí el resto de vehículos pesados. Ahora se gestionará de acuerdo con la ordenanza municipal de gestión de residuos.

Varados

La embarcación acabó varada en la costa el pasado noviembre, aunque hace tiempo que se encontraba fondeada ilegalmente en la bahía de Portmany, fuera del ámbito donde se realizó el pasado año la limpieza de muertos. «Las administraciones estamos haciendo un esfuerzo por acabar con estos fondeos incontrolados y evitar que, con los temporales, las embarcaciones acaben en la costa y generen un problema de seguridad para las personas, además del impacto que tiene esta situación sobre las praderas de posidonia», declaró Guasch.

En el caso del velero Baluma, que quedó varado el pasado diciembre en la misma zona, se ha intentado notificar al propietario la obligación de su retirada. En caso de no hacerlo, el Ayuntamiento asumirá de nuevo los costes de la retirada, que podrá repercutir sobre el armador de la embarcación, independientemente de las sanciones que se le puedan aplicar.