Imagen de archivo de la Via Romana. | Daniel Espinosa

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El concejal de Movilidad en el Ayuntamiento de Ibiza, Aitor Morrás, convocó este miércoles a los vecinos de la zona de Puig des Molins para presentarles el nuevo sistema de control de acceso del tráfico rodado y la conversión de todo el barrio en Área de Circulación Restringida (ACIRE).

La previsión es iniciar esta regulación el 1 de junio y llevarla a cabo durante todo el año. Entre otras cuestiones, Morrás detalló a los afectados cómo y cuándo deberán completar las inscripciones para poder circular por esta nueva zona. También aseguró estar dispuesto a escuchar sugerencias, contemplando incluso la posibilidad de permitir por el barrio la libre circulación durante 30 minutos al día, tal como se hace en otros puntos de Vila como la Marina.
«Hacer partícipes a los vecinos en el proceso para regular el acceso y que sea un proceso participativo», manifestó Morrás a Periódico de Ibiza y Formentera.

En determinadas calles del barrio, según recordó el concejal, el Ayuntamiento regulaba hasta ahora el estacionamiento a través de la conocida como ‘zona azul’. Con el nuevo sistema de control de acceso, se restringirá la entrada de vehículos desde la calle Al Sabini hasta la parte alta de los Molinos, así como en las inmediaciones del Hotel Mar Blau, ya en la zona de Es Soto.
«Eran reclamaciones de los vecinos», puntualizó Morrás.

El control de acceso al barrio se situará en la calle del Arxiduc Lluís Salvador, confluencia con la Vía Romana. Los vehículos dispondrán de dos puntos de control de salida localizados en la calle de Lucio Oculacio y de Tagomago.

El método que utilizará el Consistorio para regular el acceso del tráfico será un sistema de autorización de paso de vehículos mediante lectura e identificación de matrícula. De esta forma, el estacionamiento quedará restringido únicamente para residentes en estas calles.

El objetivo de la medida es facilitar el estacionamiento a todos los vecinos dada la orografía y la falta de aparcamientos en esta parte de Vila. Desde el Ayuntamiento defendieron que la regulación calmará el tráfico, impactando también de manera positiva en una reducción de la contaminación acústica en el barrio, mejorando así la calidad de vida de los residentes.

Morrás recordó que quien habite en esta zona o tenga allí un negocio o un garaje podrá solicitar las tarjetas de acceso de manera telemática a través de la Sede Electrónica municipal. En cada caso, las condiciones de circulación y estacionamiento serán diferentes.

El concejal se reunió además con un grupo de hoteleros para recoger sus impresiones e incorporar posibles modificaciones a la iniciativa.

«Cada vecino podrá incluir al mes varias matrículas de vehículos que podrán circular por la zona durante 24 horas. Si alguien viene a nuestra casa para comer o algo, será tan fácil como dar de alta su matrícula a través de la web», explicó el edil.

Tercera zona

La nueva zona Acire de Puig des Molins, con el sistema de lectura de matrículas, será el mismo que se utiliza en las dos zonas Acire que existen actualmente en el municipio, en los barrios de la Marina y Dalt Vila.

Este último proyecto tiene un coste previsto de 400.869,47 euros, de los que 296.485,73 provienen de fondos europeos Edusi.

Desde finales de 2021, el Ayuntamiento ha estado reuniéndose con vecinos y comerciantes para definir las necesidades del proyecto, contemplando desde el pasado mes de noviembre la instalación de un dispositivo de control para restringir el acceso al camino que da inicio a la calle Ramón Muntaner desde el Camí de Sa Berenada, y evitar el aparcamiento desordenado en este lugar que bloquearía el acceso de vehículos de emergencias en caso de que fuera necesario.
Aprovechando unas obras de reasfaltado ejecutadas en la calle Arxiduc Lluís Salvador, se instalaron ya a finales de año los primeros dispositivos y señales de esta nueva zona Acire.

El apunte
Sonia Ribas

Los vecinos creen que la regulación de los accesos queda incompleta

Sonia Ribas

El concejal de Movilidad, Aitor Morrás, confirmó que la parte de la calle de Ramón Muntaner más cercana a Figueretes no estará incluida en la nueva zona Acire. En este lugar, el estacionamiento seguirá regulado a través de la conocida como ‘zona azul’.
Antes de la presentación organizada desde el Ayuntamiento, algunas personas utilizaron las redes sociales para criticar este proyecto de control de acceso a Puig des Molins asegurando que «el plan deja fuera a un gran número de vecinos con situaciones de mayor perjuicio».
En relación a Ramón Muntaner, los ciudadanos lamentaban que, al ser una calle sin salida, la circulación allí se multiplica por dos.