La cola este miércoles por la mañana en Cáritas Ibiza ha sido bastante elevada. | Toni Planells

El número de usuarios que acuden a Cáritas Ibiza en busca de ayuda continúa aumentando de manera llamativa, una tendencia que comenzó a evidenciarse el pasado mes de octubre nada más terminar la temporada turística.

Lo cierto es que este miércoles podían volver a verse colas de usuarios frente a la sede de Cáritas Ibiza. Su coordinador Gustavo Gómez  ha reconocido este miércoles que en los últimos tiempos han pasado de atender a unos 90 usuarios a la semana a 150 en algunas ocasiones.

«Atendemos tres días a la semana y si durante el verano solían venir unas 30 familias por jornada, ahora asistimos de 40 a 50. Desde el final de la temporada la cifra ha ido creciendo y esperamos que no aumente mucho más», reconoció Gómez.

El coordinador destacó que, desde hace semanas, «vuelven a verse colas un poco más largas, aunque esperemos que no lleguen a los números de la pandemia, cuando atendíamos a unas 80 familias por día».

Preocupación

Gómez manifestó que en cierto modo esperaban este incremento de peticiones de ayuda puesto que muchas familias en la isla no habían podido tener durante el verano la necesaria capacidad ahorrativa para afrontar un invierno tranquilo en este sentido. «Sí nos preocupa. Afortunadamente, tanto la administración como la sociedad ibicenca siempre nos ha ayudado cuando hemos tenido que pedir alimentos, aunque nos preocupa cómo van a llegar estas familias al mes de abril, cuando pueda comenzar la temporada», declaró Gómez.

El pasado octubre, el coordinador ya reconoció que el verano había sido «un poco complicado porque han venido muchas personas que llegaron a la isla buscando un trabajo y se les ha planteado el tema de la vivienda. Después, a partir de septiembre, ha aumentado un poco el tema del reparto de alimentos».

Cáritas Ibiza explicó entonces que, cuando acaba el verano, suele crecer siempre el número de usuarios, aunque en esta ocasión «no lo esperábamos tan pronto viendo que la temporada ha sido buena, viendo que incluso muchas personas de la bolsa de Cáritas han estado trabajando».

El altísimo coste de los alquileres y la generalizada subida de precios provocaron esta situación. De hecho, en la ONG continúan atendiendo a muchos ciudadanos que no llegan a final de mes y no pueden abonar los suministros básicos.

En relación a Cáritas Sant Antoni, su director Antonio Mohedas hamanifestado este miércoles que, en su caso, el número de usuarios no ha aumentado demasiado desde el pasado octubre. «A finales de aquel mes, cuando comenzaron a cerrar hoteles o restaurantes, sí se vio un incremento importante en el número de usuarios», recordó Mohedas.

Desde entonces, la situación se mantiene más o menos estable en la ONG. El director explicó que el reparto de alimentos se lleva a cabo todos los miércoles y, en una jornada, entre 15 y 20 familias pueden acudir al local de Cáritas en Sant Antoni.

De cara a la Navidad, los responsables de esta sede realizarán una entrega especial de productos, principalmente para que los niños de las familias usuarias puedan vivir unas mejores fiestas.

Durante el pasado verano, Cáritas Sant Antoni estuvo atendiendo mensualmente a cerca de 80 personas a través de todos sus servicios. En octubre, la trabajadora social comenzó a atender al doble de usuarios en comparación con la temporada alta.

«El principal problema que tenemos en Sant Antoni es el precio de la vivienda y ahora el de la electricidad. Ello provoca que personas con trabajo tengan que recibir nuestra ayuda», lamentaron también.