Hosteleros de Platja d’en Bossa, hartos por la presencia de restos de posidonia.

Los montones de restos de posidonia acumulados en la zona de Platja d’en Bossa que limita con Es Viver han vuelto esta temporada a ocasionar quejas por parte de hosteleros de primera línea de playa, quienes denunciaron ayer a Periódico de Ibiza y Formentera la «imagen» que ofrece este litoral a los turistas que llegan a la isla. Una acumulación de restos que cubren buena parte de esta pequeña extensión de arena que pertenece al municipio de Vila.
«Esta imagen nos perjudica porque ningún turista elige esta zona para colocar su toalla y bañarse en el mar», lamentó uno de estos afectados, resaltando que buscan la parte sur de Platja d’en Bossa en la que hay hamacas y sombrillas, y la costa está libre de restos de posidonia.
En este sentido, varios de los visitantes que recorrieron este paseo se quedaron observando los montículos de posidonia mientras un par de perros jugaban con las hojas de esta planta submarina.

«Lamentable»

Una temporada más, según estos trabajadores, es «lamentable observar esta estampa en una de las franjas costeras más masificadas de la isla». Sin ir más lejos, el propietario de uno de los restaurantes afectados, que está ubicado en el paseo marítimo, explicó que hay semanas con pérdidas como consecuencia de esta situación porque «la presencia de posidonia en la playa desprende un fétido olor». Asimismo, desde estos negocios de hostelería situados a pie de playa indicaron que «hasta que no nos quejamos no la retiran». Cabe recordar también que hace unos días tuvo lugar un pequeño temporal que afectó a algunas zonas del litoral de Ibiza como este tramo.
«Después del temporal los servicios de limpieza iniciaron las labores de retirada de la posidonia acumulada en la orilla frente al Hotel Torre del Mar, pero no aquí», lamentó con indignación uno de estos profesionales, haciendo hincapié en que llevan más de cinco años padeciendo esta «situación de abandono».

Al preguntarle por qué este servicio no actuó también en esta zona norte de Platja d’en Bossa, este trabajador indicó que los camiones de limpieza efectuaron la retirada de los restos en ese tramo porque hay instalado un chiringuito cerca del litoral. «Nosotros vivimos del turismo y nos está afectando mucho esta imagen. Sin ir más lejos tenía una reserva de ocho comensales y han optado por irse a la parte de Sant Joseo a comer tras ver y oler estos montones de restos de posidonia», destacó este hombre e indicó que, lamentablemente, en esta zona los turistas únicamente están de paso.

«Cada año lo mismo»

Otro de los trabajadores de un local situado a pie de playa subrayó que «cada año pasa lo mismo durante la temporada y tardan mucho tiempo en retirar los restos almacenados tras un temporal». «La parte de Sant Josep está limpia y llena de turistas», apuntó». Esta franja de playa en la se ha acumulado estos montículos ha ido disminuyendo su superficie de arena durante los últimos años, «quedando unos 15 metros de playa desde la costa», según un trabajador.
Por su parte desde el Ayuntamiento de Vila explicaron que continúan trabajando para «adecentar» y tener en las mejores condiciones las playas del municipio. Sin ir más lejos, ayer el concejal de Playas del Ayuntamiento de Vila, Rubén Sousa, estuvo en la jornada de limpieza del fondo marino en la Playa de Talamanca.

Hay que señalar que la posidonia, declarada como Patrimonio de la Humanidad en 1999, contribuye a la protección de las playas y del litoral, impidiendo su erosión con la acumulación de sus hojas en la orilla. Además, mantiene las aguas cristalinas y constituye lugar de cría, guardería y hábitat de múltiples especies en el fondo marino.