Condenado a 15 meses de cárcel por amenazar de muerte a un familiar desde la prisión de Ibiza

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El condenado envió las cartas amenazantes desde el centro penitenciario de Ibiza donde cumple condena por otros delitos.

El condenado envió las cartas amenazantes desde el centro penitenciario de Ibiza donde cumple condena por otros delitos.

09-02-2017

«Cuando salga de permiso te voy a matar. Tienes que beber tu propia sangre; quien avisa no es traidor. Te tengo que matar como a un perro; de aquí se sale, pero del cementerio no». Así empezaba una de las cartas remitidas desde el centro penitenciario de Ibiza por M.M.F. a un familiar suyo al que amenazó de muerte, un delito de amenazas continuadas por el que ayer fue condenado a 15 meses de prisión.

La jueza de lo Penal número 1 de Ibiza, Clara Ramírez de Arellano, dictó in voce la sentencia tras corroborar el acusado el acuerdo de conformidad que previamente habían alcanzado el Ministerio Fiscal y la defensa. El acusado compareció por videoconferencia desde el centro penitenciario donde cumple condena por otros hechos delictivos.

Los hechos juzgados ayer se remontan a la primavera de 2015. El denunciante recibió sendas cartas, los días 2 de marzo y 17 de abril remitidas por el acusado con «el ánimo de crear desasosiego y temor en su destinatario».

La víctima, primo del acusado, denunció los hechos ya que las misivas recibidas estaban repletas de expresiones amenazantes de muerte hacia él y hacia su padre por parte del acusado, quien se encontraba en prisión. En una de las cartas aportadas como prueba el acusado señalaba: «Cuando vayas a Sant Antoni te puedes llevar una sorpresa, piensa que tu padre está ingresado en Palma y yo voy esta semana, mejor que no me lo encuentre porque él lo va a pagar todo. Más vale que disfrutes cuando yo esté preso porque cuando salga te voy a matar...».

Según advirtió el denunciante, el acusado entendía que estaba manteniendo una relación con su expareja.

Las cartas, con claro tono amenazante, se las hacía llegar a través de un vecino de Vila.

El acusado reconoció haber remitido las dos cartas, pero manifestó que lo hizo en un «tono de rabia» y que no pensaba llevar a cabo sus amenazas.

La Fiscalía solicitaba en un principio una pena de dos años de prisión y la prohibición de comunicarse por cualquier medio y de aproximarse a la víctima a una distancia inferior a 100 metros de su persona, domicilio, lugar de trabajo o cualquier otro sitio que sea frecuentado por un periodo de tres años.

El acusado tenía antecedentes penales no computables a efectos de reincidencia, pero se le considera «peligroso ya que tiene condenas por violencia de género y homicidio en grado de tentativa».

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