Paseando por nuestras calles

Una calle para el descubridor de América

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Calle Cristòfol Colom, en Sant Antoni. Foto: DANIEL ESPINOSA

Calle Cristòfol Colom, en Sant Antoni. Foto: DANIEL ESPINOSA

27-02-2017

Sant Antoni tiene en su callejero una de las cientos de calles dedicadas a Cristóbal Colón por el mundo. Junto a la icónica escultura del huevo que hay en la rotonda de entrada al pueblo, constituye un guiño al supuesto origen pitiuso del descubridor de América.

Aunque el lugar de nacimiento de este célebre navegante supuestamente genovés ha estado siempre rodeado de misterio, lo que parece claro es que Colón empezó a ganarse la vida como artesano y comerciante.

De formación autodidacta, aprendió lenguas clásicas para poder leer los tratados geográficos antiguos y se puso en contacto con los grandes geógrafos de la época. La conclusión a la que llegó es que, si la Tierra es esférica, la costa oriental de Asia se podría alcanzar fácilmente navegando hacia el oeste.

Acertó en creer que la Tierra era redonda pero falló en presuponer que era más pequeña de lo que es y de no saber de la existencia del continente americano, al que llegó cuando emprendió su ruta proyectada.

Colón aprovechó el interés económico que despertaba esta ruta, gracias a la importación de especias y productos de lujo desde Extremo Oriente, para ofrecer su proyecto primero al rey Juan II de Portugal, que lo rechazó, y finalmente a los Reyes Católicos que lo acabaron aceptando.

El 3 de agosto de 1492, Colón partió del puerto de Palos (Huelva) con las carabelas la Pinta, la Niña y la Santa María. Navegó hasta Canarias y, desde allí, continuó hacia el oeste hasta que el 12 de octubre alcanzó la isla de Guanahaní sin ser consciente en un principio de que estaba descubriendo un nuevo continente.

Cristóbal Colón también descubrió Cuba y La Española (Santo Domingo) y, en los años siguientes, realizó dos viajes más para continuar explorando las nuevas tierras donde alcanzó Cuba, Jamaica, Puerto Rico o Trinidad.

Tras el descontento de su labor como gobernador de La Española y la sublevación de los colonos, Cristóbal Colón fue destituido de su cargo y regresó a España donde fue juzgado y se le fueron retirados los privilegios que tenía.

Su último viaje a América fue en 1502 para recorrer la costa centroamericana. Dos años después regresó a España donde murió en 1506 en Valladolid y se convirtió en el hombre que dio un giro a la Historia como el descubridor de un nuevo mundo.

Los indicios del origen ibicenco de Colón

Los signos de puntuación que aparecen en los escritos de Cristóbal Colón son la prueba más clara que demuestra el supuesto origen ibicenco del descubridor de América. El periodista e investigador Nito Verdera sostiene que la pequeña barrita en diagonal al finalizar la palabra o dos al terminar el párrafo son unos signos de puntuación que se usaban en muy pocos lugares y son los mismos que aparecen en documentos antiguos de la Catedral de Ibiza. La lengua es, según Verdera, una de las cuestiones fundamentales para creer que Colón nació en las Pitiusas , ya que utilizaba un castellano lleno de palabras náuticas catalanas en sus textos.

Los manuscritos de Colón se exponen desde el pasado mes de agosto en la Casa Colom, un museo ubicado en la calle Sant Ciriac dedicado al descubridor en Dalt Vila, donde también se muestran cartas, diarios del navegante o instrumentos de navegación.

Además, se enseña un mapa con los nombres de los lugares que Colón bautizó en América, como el de San Salvador que es el patrón de la cofradía de los marineros de Ibiza.

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Juan Carlos
Hace un año

Lo raro es que no hayan salido los de siempre diciendo que era un españolista torturador de indios.

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