J.J.MONERRI Comisaría está concretando ya con detenciones el cerco que ha puesto a sa Penya. Tras casi dos meses después de iniciarse la denominada «Operación Esperanza», nueve personas han pasado ante los jueces por actuaciones policiales relacionadas con el dispositivo instalado para ahogar a los traficantes. De éstos, ocho fueron arrestados por asuntos de drogas y un último por amenazar de muerte a un agente.


El modo como se han llevado estas detenciones, más que el número, ponen de relieve la amplitud del dispositivo policial que se ha instalado con motivo de la operación. Con ello, se ha hecho evidente que Comisaría no está controlando las entradas y salidas del barrio -y en lo posible en su interior-, sino también las zonas a donde se van a trasladar los traficantes que no puedan vender droga y los lugares por donde ésta debe llegar a la isla.