Dos de los tres acusados de organizar el asalto a mano armada a la casa de campo en la que viven la actriz Silke, su marido y una niña pequeña, J.R.O.S. Y F.M., ambos de nacionalidad brasileña y en prisión provisional por esta causa, reconocieron los hechos que se les imputan, al mensos en parte, mientras que el tercer acusado, A.H.R., un español que está en libertad provisional, explicó que cuando se dirigieron a la vivienda, él pensaba que, en realidad, iban a comprar marihuana.

El ministerio público pide para los dos primeros acusados una pena de siete años de cárcel para cada uno de ellos, tres y medio por un presunto delito de robo con violencia, y otros tres y medio por las lesiones causadas al marido de la actriz, mientras que para el tercero reclama dos años de prisión por su presunta relación con el robo con violencia. La juez del Juzgado de lo Penal numero 2 de Eivissa, Martina Rodríguez, dejó el caso visto para sentencia.

J.R.O.S. dijo ayer en el juicio que él y F.M. fueron a la casa para «dar un susto» al marido de la actriz porque querían ajustar cuentas con él». Ambos aseguraron que este, y no el robo, fue el motivo de la entrada en la casa. J.R.O.S. dijo que quería vengarse de esta persona porque se había reído de él y lo había llamado «maricón».

Además, dijo que el marido de la actriz había organizado un robo en la casa en la que F.M. trabajaba como guardés con el fin de sustraer herramientas de jardinería.

J.R.O.S. manifestó que entró él solo en la casa, mientras F.M. le esperaba en un coche y A.H.R., del dijo que no sabía nada, en otro coche, pero bastante más lejos. J.R.O.S. reconoció que llevaba la cara tapada y que empuñó una pistola de juguete, un arma que F.M. explicó que pertenecía al hijo de los dueños de la casa en la que trabajaba.

Botellazo

Por su parte, la víctima, el marido de Silke, señaló que él no conoce de nada a J.R.O.S. y que, en consecuencia, difícilmente ha podido insultarlo. Dijo que tan solo conoce a F.M., de quien pensaba que era su «amigo».

La víctima, que sufrió heridas de consideración, explicó que el encapuchado entró en la casa por la cocina, que le amenazó con la pistola y que comenzó a pegarle con la empuñadura en la cabeza. Además, dijo que le cortó con un cuchillo en el abdomen. Indicó también que cuando vio que la pistola era de juguete fue cuando decidió enfrentarse a él, le quitó la capucha y le dio con una botella en la cabeza, lo que hizo huir al agresor. Dijo que, durante la pelea con J.R.O.S., vio que en la cocina había otra persona que, supuestamente, sería el cómplice del anterior. Durante la refriega llegó a la casa Silke con su hija en brazos.

Los acusados fueron detenidos la misma noche de los hechos.