Uno de los mayores atractivos de Eivissa son sus playas. Es por esto que los turistas no quieren perder ni un solo segundo para disfrutar de las cristalinas aguas ibicencas y ponerse moreno bajo el intenso sol.

El problema es cuando unas molestas nubes tapan el sol y el día se vuelve 'feo'. Ayer, la jornada amaneció con unos grandes nubarrones sobre el cielo de la isla, lo que hizo que muchos se replantearan su día playero.

Las terrazas se comenzaron a llenar, Dalt Vila contó con más visitantes de lo normal en pleno verano y algunos aprovecharon para salir a hacer deporte.

Dalt Vila es sin duda uno de los mayores atractivos para los turistas en días de nubes. Unos aprovechan para hacerse fotos en la entrada a la ciudad vieja, otros visitan las tiendas de las pequeñas callejuelas de la zona y otros prefieren observar el paisaje desde los baluartes.

Carry pasea con su marido y su hija pequeña por la zona del mercado viejo. Susie, la niña, apenas tiene un año y todavía va en cochito. Como Carry comenta: «me gustan los días así porque podemos salir con la niña y que no le dé excesivamente el sol. A la playa no podemos ir porque Susie es muy pequeña todavía».

Otros de los puntos clave que alberga a más gente los días poco soleados son las zonas de tiendas. Tania, dependienta de un establecimiento de complementos, explica que los días nublados ayudan mucho a los comercios: «Normalmente, la gente no sale de la playa durante el día y por la noche sale más a la calle. En días como hoy (por ayer) las tiendas se llenan. Yo, personalmente, me alegro de días así y hay que aprovecharlos».

María y Dana pasean por la calle camino de Vara de Rey. Ellas son residentes en Eivissa y no trabajan en verano, por lo que pasan sus días en ses Salines.

Ante una jornada como la de ayer, los planes de las chicas cambian. «Salimos de compras, lo que no solemos hacer todos los días. No nos importa que no haga sol, ya que también nos encanta ir de tiendas y ya estamos muy morenas», dice Dana. Su amiga María añade: «Espero que mañana (por hoy) haga buen tiempo, porque dos días seguidos de compras no los queremos».

Parece que con días como el de ayer la isla se desestructura: las playas están vacías y la gente se descoloca. Por suerte, siempre hay algo por hacer para la gente a quien se le chafan los planes playeros.

UN DÍA SIN PLAYA

Benito, Maribel, Àlvaro, Marta y Dani
(Dénia y Madrid)
«Hemos venido un día a Eivissa a hacer una excursión fugaz»
Dani y Marta viven en la isla en verano. Ellos son los perfectos guías para sus amigos Benito, Maribel y Àlvaro, que han venido de Dénia a pasar un solo día en Eivissa. Ayer por la mañana decidieron visitar Dalt Vila, donde se hicieron fotos, y el puerto, que les gustó mucho: «Volveremos con más tiempo pra ver mejor la isla». Su amigo y guía Dani comentaba: «Por la tarde les queremos llevar a Cala d'Hort y Cala Tarida, que seguro les encantará. Luego, vuelta a Dénia».


Patricia, Arnau y Aida
(Granada, Barcelona y Eivissa)
«Queríamos ir a ses Salines, pero tendrá que esperar a mañana»
Arnau y Patricia han venido a la isla a visitar a su amiga Aida, residente en Eivissa. El planning de actividades que tenían pensado llevar a cabo se vió modificado ayer con el cambio de tiempo. «Les quería llevar a ses Salines, pero con el día que ha hecho no hemos podido. A ver si mañana (por hoy) hace mejor día». A sus amigos no les importa que el tiempo no acompañe, ya que tienen pensado hacer más cosas que ir a la playa: «Ayer fuimos a Las Dalias, y también queremos ver un poco el centro de Vila y las tiendas para comprar recuerdos», comenta Arnau.


Ana, Sandra, Pilar y Sió
(Zaragoza y Madrid)
«Ya teníamos pensado ir de ruta cultural. El día nublado, mejor»
Estas cuatro chicas aseguran que son de lo más organizadas. Llegaron a Eivissa hace cinco días y ya tenían plan para cada uno de ellos. El de ayer, que fue el último, lo prepararon para hacer ruta cultural por la parte vieja de Vila. «Acabamos de empezar el recorrido. Subiremos hasta la Catedral y luego visitaremos los alrededores», dice Sandra, a lo que su amiga Pilar añade: «Nos ha venido de lo más bien que el sol esté tapado. No hace tanto calor y podemos pasear sin ir con la lengua fuera».


Julianna y Carla
(Bolonia)
«Las nubes no nos van a fastidiar el pasárnoslo bien»
Unas vacaciones deben ser divertidas. En caso de que algo falle, como el tiempo, hay que buscar alternativas. Julianna y Carla decidieron ayer salir a dar una vuelta en bici como alternativa al sol. A medio camino, cuando el cansancio se hacía notar, pararon a tomar un helado, una excelente alternativa. Julianna explicaba: «Nos encantan los helados. En Italia los tenemos riquísimos y cuando hace calor siempre salimos a merendar uno. Hoy teníamos pensado ir a la playa, pero estamos contentas de que haya hecho este día, porque así hemos podido hacer una ruta en bici que nos ha gustado mucho. A las dos horas hacía mucho calor, así que nos hemos decantado por el helado».