El presidente de EEUU, Barack Obama, busca con su cara más amable apoyo a los candidatos demócratas para las legislativas del próximo noviembre, que pueden ser clave para su reelección en 2012.


Inmerso en una gira de tres días para recaudar fondos y conseguir apoyo para los candidatos demócratas, Obama hizo una parada en Seattle, donde repartió sonrisas entre los parroquianos que no perdieron la oportunidad de hacerse una foto con el presidente.


El hecho es que el 51 por ciento de los estadounidenses suspende su gestión, según una encuesta de Gallup publicada ayer, en la que se menciona como causa de esta baja popularidad la polémica sobre la construcción de la mezquita en la 'zona cero' de Nueva York.


Datos económicos


Además de esta polémica, la encuesta señala como causa de este descenso de popularidad presidencial los datos económicos que no terminan de repuntar. Los sondeos de referencia fueron realizados durante el fin de semana.
«Es razonable plantear la hipótesis de que los comentarios sobre la mezquita son la causa de sus bajas tasas de aprobación (del%) y la alta desaprobación (51%)», indicó Frank Newport, editor jefe de Gallup.