Irene Colomar, en primer término. | ESTEVE FRANQUESA

Irene Colomar está a tope. La ibicenca se encuentra «perfecta» y sueña con hacer historia en el Mundial de la próxima semana, en el que participará dentro de la modalidad de kumite femenino en el peso de -68 kilogramos. La karateca ultima su preparación con el resto de componentes de la selección española, con la que se encuentra concentrada, antes de emprender rumbo a Serbia, donde tendrá lugar la cita más importante de este deporte.
Colomar ya se ha olvidado por completo de las lesiones, ésas que incluso le privaron de participar en el pasado Campeonato de España. «Me encuentro superbien, perfecta, y tengo muy buenas sensaciones», comentó ayer. Por eso, no oculta su ambición: «Espero estar peleando en el mejor nivel. Si lo hago, hay posibilidades de hacer un muy buen papel. Luego, hay mil circunstancias dentro de la competición, pero tengo posibilidades. No descarto las medallas. Eso nunca se tiene que descartar. Con los años que ya llevo, la verdad es que no tengo por qué hacerlo. Hay que ser optimista siempre».
La karateca se encuentra muy motivada después de un año un tanto atípico, pero que considera «positivo». «Después del susto que me di antes del nacional, en el que no pude participar, conseguí el Campeonato de Europa y ahora voy al Mundial», explicó. Pero no sólo estará en la mayor cita a nivel de equipos, sino también individual, una oportunidad que nunca había tenido: «Estoy muy contenta. Es algo por lo que llevaba mucho tiempo peleando y me supuso una gran noticia. Después del año vivido, que el seleccionador confíe y apueste por mí es muy gratificante».
Eso sí, donde las opciones de medalla son verdaderamente reales es en la competición por equipos. No en vano, Irene Colomar ya tiene dos preseas de plata de este tipo. Japón, en Finlandia, y Alemania, en Japón, fueron las selecciones que privaron a España de subirse a lo más alto del podio, «objetivo una vez más» de 'la Roja'. «A ver si este año podemos subir un peldaño más», señaló la ibicenca, que considera que España «tiene algo pendiente, una espinita clavada que sacar». Además, confía en poder quitársela, pues ve «muy fuerte» a su equipo, «pelando superbien». «Otras veces, las concentraciones iban bien, pero parecía que podías dar más. Sin embargo, todas las chicas estamos entrenando genial en esta concentración, que es lo que tenemos que hacer», indicó.
Según la karateca, «las japonesas son las rivales a batir». «Japón tiene un nivel alto. También las croatas están bien y hay una griega que trabaja duro, pero considero que Japón está primero y, después, varios países europeos», añadió.

Descanso
Una vez concluida su participación en el Mundial, Irene Colomar empleará su tiempo en «descansar un poquito». «Después de un campeonato importante siempre pegas un bajón, como es normal. Me tomaré un respiro y prepararé la próxima temporada con el Campeonato de España y las pruebas a las que la Federación Española nos lleve», explicó.

El miércoles comienza la acción
Irene Colomar comenzará su aventura en este Mundial 2010 el próximo miércoles. Entre las 11,10 y las 11,20 horas pasará el pertinente pesaje por parte de la federación con el fin de comprobar que se encuentra dentro del peso (-68 kilogramos) en el que está inscrita. Por la tarde, a las 16,15 horas, comenzarán las eliminatorias individuales de su peso y categoría, quedando la lucha por el bronce (16,00) y la final (18,00) para el sábado. La competición por equipos arrancará el próximo viernes a las 15,00 horas. El sábado se celebrará la final de consolación (16,00 horas) y la absoluta (17,00), justo antes de la ceremonia de clausura.

40º aniversario de la Federación Mundial
Esta edición del Campeonato del Mundo coincide con el 40º aniversario de la Federación Mundial de Karate. El español Antonio Espinós, presidente de dicha organización, comentó en el dossier de presentación del torneo que Serbia cuenta «con magníficas instalaciones, que se ofrecerán a las numerosas delegaciones de los cinco continentes». «Entre ellas, nos sorprendió gratamente el Belgrado Arena, un estadio magnífico que hará posible la celebración de un campeonato de alto nivel», añadió el directivo, que quiso destacar la «enorme contribución al mundo del deporte» por parte de Serbia.