JOSE ANTONIO DIEGO (EFE)
Javier Sotomayor, uno de los más grandes atletas de todos los tiempos, se despidió de los campeonatos del mundo y del atletismo de alta competición con un modesto cuarto lugar que retribuyó de forma cicatera el esfuerzo realizado por el plusmarquista mundial de salto de altura. Con 33 años y una capacidad de sacrificio cada vez más debilitada por el paso del tiempo, Sotomayor no pudo subirse al podio en su última ocasión de brillar en un torneo de la máxima categoría, pese a que con un salto de 2'33 estuvo a su mejor nivel del año.

Por tres centímetros más el alemán Martin Buss, bronce en Sevilla'99, se llevó la medalla de oro, y la plata se la repartieron los rusos Yaroslav Rybakov y Vyacheslav Voronin (el último campeón) con idéntico registro de 2'33. Saltar esa misma altura no le reportó ningún metal al cubano, con peor concurso que ellos.

Plusmarquista mundial con 2'45 metros desde hace trece años, Sotomayor se resiste a dejar el atletismo pese a haber cosechado ocho medallas de oro entre Mundiales y Juegos Olímpicos, pero los de Edmonton son sus últimos mundiales. Los de París 2003 y los Juegos de Atenas 2004 están demasiado lejos. Reuben Kosgei, que en Sydney logró el título olímpico de 3.000 metros obstáculos con 21 años, volvió a hacer historia once meses después al proclamarse campeón mundial en un mano a mano con el marroquí Ali Ezzin (bronce en Sydney), que evitó un nuevo doblete keniano al rebasar en la última recta al plusmarquista mundial, Bernard Barmasai.

Marroquíes y kenianos se relevaron en cabeza del grupo durante toda la prueba. Sólo el español Luis Miguel Martín permaneció con ellos hasta la última ría, cuando los africanos salieron de estampida en busca de las medallas. Desde los Mundiales de Tokio´91 Kenia había ganado siempre oro y plata en esta especialidad. Nezha Bidouane, primera marroquí campeona mundial hace cuatro años en Atenas, recuperó el título de 400 metros vallas con su velocidad punta y una marca de 53.34, la mejor del año, dejando a la hasta ayer líder de la temporada, la rusa Yuliya Nosova, el consuelo de la medalla de plata y a la campeona de Sevilla, la cubana Daimi Pernia, un modesto bronce.