1 MÉXICO: Pérez, Vidrio, Márquez, Carmona, Torrado, Luna, J. Rodríguez, Morales, Arellano, Blanco y Borgetti
Cambios: Caballero por J. Rodríguez, R. García por Morales y Palencia por Borgetti.
1 ITALIA: Buffon, Panucci, Maldini, Canavaro, Nesta, Tomassi, Zambrota, Zanetti, Toti, Inzaghi y Vieri
Cambios:
Montella por Inzaghi, Coco por Panucci y Del Piero por Toti.
Àrbitro:
Carlos Simón. Amarillas a Arellano, Pérez, Cannavaro, Panucci, Tooti, Zambrota y Montella.
Goles:
1-0, Minuto 34, Borgetti.
1-1, Minuto 85, Del Piero.

José Antonio Torres OITA
México logró una clasificación histórica para los octavos de final como líder del grupo G al empatar 1-1 con Italia, su viejo enemigo al que nunca ha podido vencer en los Mundiales.

El mexicano Jared Borgetti, bisnieto de italianos, anotó un gol (m.34) que llevó a México a lo que promete ser una nueva era futbolística para este país que tiene una larga tradición mundialista, pero al final no pudo aguantar la presión de unos italianos desesperados por ganar para no quedar fuera del torneo, sobre todo tras la salida de Argentina y de Francia.

Fue Alessandro del Piero, quien salvó la clasificación de Italia ocho minutos después de entrar al campo (m.85), cuando en un centro por la derecha libre de marcaje cabeceó un empate que dio paso a unos cinco minuto finales en los que ambos equipos, sabedores de su pase, se negaron a jugar en el campo. Y es que Italia no fue la de otras ocasiones, cuando tiene todo a su favor porque ayer en el Estadio «Gran Ojo» de Oita, no tenía tiempo y salió a ganar. Totti jugó adelante con Inzaghi y Vieri en una línea que hizo temblar de nervios a los mexicanos.

La presión italiana transformó en héroe al portero mexicano Oscar «Conejo» Pérez, quien le quitó dos goles a Italia en estupendas salidas al quitarle de los pies la pelota a Inzaghi, primero, y después desviarle con las uñas otro a Vieri.

Pero ante Del Piero poco pudo hacer el «Conejo» y en la primera llegada que tuvo el jugador del Juventus le marcó un gol de cabeza para el empate 1-1, que empezó a escribir de nuevo la historia de hace ocho años, en el Mundial del 94.