Pedro Ortega, en el centro, durante su intervención ayer ante los medios. Foto: MARCO TORRES

«Pedro Ortega va a seguir». Más claro no lo pudo decir el propio presidente de la SE Eivissa, que ayer compareció ante los medios de comunicación después de más de un mes sin hacer declaraciones. El máximo mandatario del club rojillo salió a la palestra para reconocer y asumir los errores de la entidad, descubrir diversas cifras económicas y hablar del futuro inmediato tanto del club, en el que invertirá un grupo italiano, como del primer equipo, cuyo objetivo será «el ascenso» a Segunda División B la próxima campaña.

Aportaciones voluntarias

El madrileño indicó que, desde el momento que accedió a la presidencia del club tras la dimisión del anterior presidente en diciembre de 2005, ha puesto partidas económicas de forma «voluntaria», y recordó que Grimaldo, anterior mandatario, le hizo la cama nada más empezar: «Dijo que teníamos que firmar un documento que dijera que el club estaba a cero pesetas » en lo que a deudas se refiere. «Firmé y, a los días, se debían las nóminas de diciembre, las primas por los goles y todo lo acordado por el anterior presidente. En ese momento me dijo que había un patrocinador que tenía que poner dinero, que llevaba dos años de patrocinio, y yo estuve buscando alguna documentación y no había ningún acuerdo. 35.000 euros tuve que ingresar yo para pagar la nómina», explicó. Esta cifra, con el tiempo, ascendió hasta un montante de 1.664.657 euros, «sin papel por delante». «No lo voy a recuperar. Ese dinero está ahí entregado y no hay más», apuntó.

Divorcio con Toni Lima

Sobre la temporada 2007-08, la del estreno en Segunda División B, Ortega señaló que desde el principio hubo ya «un pequeño divorcio entre la secretaría técnica (Toni Lima) y el entrenador (Luis Elcacho)». «A la vuelta de vacaciones hubo una discusión por los fichajes y tuve que poner un poco de paz. Empezó un pequeño divorcio». Tras un buen final de campaña, en el que el equipo acabó séptimo y coqueteó con el play off hasta la penúltima jornada, Elcacho «terminaba contrato y no se le renovó por la distancia entrenador-directiva o entrenador-secretaría técnica. La solución que tomamos, y a lo mejor fue culpa mía, fue no renovar al entrenador. El secretario técnico fichó otro entrenador y nos salió mal la temporada total y absolutamente».

Ortega apuntó que «Elcacho estaría conmigo siempre». «El distanciamiento no era conmigo. Aquí estamos más personas. Hemos cometido errores y no podemos cerrar los ojos. La gente tendría que decir: 'Señor, me he equivocado', y vamos a hablar y a pedir perdón. Punto. Eso es lo que aquí no sabemos hacer. Y no por parte de Elcacho, sino de muchas personas. Yo me encontré que el día 12 de enero me dejaban solo aquí (en referencia a la dimisión de Lima y Yagüe). ¿Qué hago? No era momento para dejar esto. En este sentido, estoy decepcionado con Lima. Tendríamos que apechugar todos. Ni Lima, ni Elcacho, ni Alfredo, ni Pedro juegan. Cada uno intenta hacer su trabajo. No ha sido así y ése ha sido el error. La culpa me la echo yo. No diré que la tenga uno u otro. Cada uno que sea consciente de la parte de culpa y la admita. Consentir a la gente y confiar en las personas ha sido mi error», explicó.

El egipcio y la SAD

El presidente de la SE Eivissa también habló del inversor egipcio que iba a sostener el proyecto económicamente, así como de los problemas de transformación en sociedad anónima deportiva (SAD), tema que llevará la directiva personalmente desde ahora: «Vino un señor egipcio, Gisan, que iba a poner un millón de euros y nos iba a traer patrocinadores. Empezamos a preparar la SAD. A los señores que llevaba el tema de la SAD les dijimos quiénes llevaban la documentación, entre ellos la abogada de Gisan. Gisan dijo a través de su representante que no había problemas en fichar un jugador más caro. El culpable es Ortega porque no recogió más que palabras. Nos dijeron que no pusiéramos publicidad en la camiseta porque la iban a traer ellos. El señor Gisan no volvió. Le dije al representante que hacía falta dinero. Pasaron los meses, con el equipo abajo del todo, y dos semanas antes del 9 de noviembre, que expiraba el precontrato firmado, la abogada de Gisan me dijo que la documentación de la SAD no tenía que hacerla ella y era cosa nuestra. A últimos de octubre nos encontramos sin tiempo material para cumplir la fecha y ahí se perdió el tema con estos señores».

Entonces, se trató la conversión en SAD con un bufete de abogados de Valencia, pero tampoco funcionó a pesar de que «decían que estaba hecha la inscripción». «Por marzo, fuimos al Consejo Superior de Deportes a ver qué pasaba y resulta que sólo habían pedido un papelito», agregó. Así pues, la junta directiva ha decidido llevar el tema de conversión personalmente para que «antes de finales de año esté realizada».

Los italianos

Sobre el futuro inmediato del club, comentó que «las negociaciones con el grupo italiano se cerrarán la próxima semana. El día 3 de mayo firmamos un preacuerdo». Estos inversores aportarán «800.000 euros, la mitad para deudas, a los que también habrá que unir lo que nos falta por cobrar de instituciones y patrocinadores -150.000 euros de Tarradella, por ejemplo-, y la otra mitad para la temporada que va a empezar». La empresa transalpina se hará cargo del 80 por ciento del club, pero en la estructura del club continuará la junta actual y la toma de decisiones será conjunta: «Aunque pongan el 80 pr ciento, Pedro Ortega va a seguir en el club con las personas que están. Quizá se incorpore alguien más que hablemos. El acuerdo es ése». Por otro lado, el presidente dejó claro que la constructora Mezzaroma no forma parte de este grupo inversor: «Esa empresa habría puesto 4.000.000 de euros en cuatro años estando en Segunda B. En Tercera, desaparece».

A por el ascenso

El objetivo el año que viene será «el ascenso». En él podría tener cabida buena parte de la plantilla actual. si bien es algo que hay que negociar: «Tenemos que hablar con los jugadores y saber su opinión. Los que tienen contrato, seguirán». También podría seguir el técnico Alfredo Santaelena: «Por mí, sí. Vino y se encontró con un equipo totalmente dividido en el vestuario, y subió a jugadores del B que son válidos».

Filial

Del filial comentó que no habrá más pagos: «No tengo nada firmado. Está costando mucho dinero al dar a los jugadores vivienda e incluso comida a algunos. Se les pagará el mes de diciembre y no doy más porque no tengo nada firmado. Dinero no se da».