La Peña Deportiva afronta un durísimo mes de abril con cinco partidos ligueros que dictaminarán si está en condiciones de conseguir el título de la Tercera división balear. Luis Rueda es consciente de la importancia de seguir sumando de tres en tres y se lo ha hecho saber a la plantilla. «Les dije a los chavales que nos jugamos una liga en cada partido, no tres puntos. No jugamos por ganar partidos, sino una liga», recalca el técnico asturiano, quien reconoce que su equipo «está en una condición inmejorable» para conseguir su objetivo, ya que «nos beneficiaría de cara al play off de ascenso». Según el preparador de la Peña, «esto no se gana cada año». «Ha habido en el club equipos buenísimos que no han conseguido el título y estamos en una posición inmejorable», afirma Rueda en referencia al 75 aniversario que hoy mismo celebra la entidad de Santa Eulària.
El líder, reforzado tras su goleada sobre el Llosetense (6-0) y los pinchazos de At. Balears y Constáncia, afronta mañana un exigente compromiso en Sa Pobla, donde una de las mayores adversidades para los peñistas será el escenario del encuentro. «En su casa el Poblense es un rival complicado, es un campo diferente al resto porque es de hierba natural. Siempre se nota mucho cuando estás acostumbrado a superficie sintética», sostiene un Luis Rueda que ve ciertas ventajas por las características de sus jugadores de ataque: «Nos puede venir bien porque tenemos velocidad arriba y en las bandas. Para nuestro juego puede venirnos bien, pero ellos dominan su terreno. En cualquier caso, será complicado».
Crioterapia
Los futbolistas que actuaron el pasado domingo ante el Llosetense se sometieron este lunes a una sesión de crioterapia, actividad habitual los viernes. Se trata de una sesión de recuperación antiinflamatoria que consiste en sumergir el cuerpo hasta la cintura en grandes bidones con hielo. Además, el equipo tuvo ayer un día de descanso y hoy ultimará los detalles para visitar mañana al Poblense (16,30h). Para este encuentro son duda el lateral izquierdo Fofi y el interior ibicenco Raúl Gómez, con una pequeña sobrecarga.