Pirsic lucha contra dos jugadoras del Obenasa durante el partido de ayer. | Marco Torres

PALACIO DE CONGRESOS 53
OBENASA LACTURALE 58

PALACIO DE CONGRESOS (19+14+7+18): Thorburn (8), Morales (8), Seguí (6), Rasmussen (13) y Pirsic (4) -cinco inicial- Peteva (10) y Butler (4).
OBENASA: Asurmendi (11), Palomares (19, Abalde (0), Chones (14) y Dos Santos (2) -cinco inicial- García (2), Liñeira (7), Díez (0), Cinite (3) y Boada (0).
Àrbitros: Sánchez y Perera. Eliminaron por personales a la local Rasmussen (minuto 38).
Incidencias: Pabellón Municipal de Santa Eulària. Unos 300 espectadores.

El Palacio de Congresos cayó en la trampa. El conjunto ibicenco, que prácticamente se ha asegurado la permanencia y que, por lo tanto, ya no tiene presión alguna, pensaba que podía relajarse con la visita del colista. Que iba a ganar de calle. Sin embargo, el Obenasa se encargó de demostrar al equipo local que las confianzas se pagan caro y que en una categoría tan dura como la Liga Femenina cualquier rival te puede hacer un roto si le dejas un solo resquicio.
Hasta el momento, el conjunto que dirige Miguel Àngel Ortega ha ganado ocho partidos gracias a la intensidad en su juego. No da un balón por perdido y pelea hasta el último minuto. Sea el rival que sea. Ese es el espíritu que le ha llevado a ocupar la quinta posición en la tabla, sólo por detrás de los grandes: Perfumerías, Ros Casares, Zaragoza y Rivas. No obstante, ayer fue distinto. Faltaba ese instinto asesino. Todo lo contrario que el Obenasa. Puede que sea el colista, pero las navarras saben que tienen que jugársela en todos los partidos y que no pueden dar un paso atrás. Esa diferencia de actitud decidió el choque.
Los primeros compases del partido fueron favorables al Palacio, que se puso 10-3 en el minuto 5 y parecía capaz de distanciarse si apretaba el acelerador. Sin embargo, Palomares y Liñeira, desde la línea de 6,75 metros, no dejaron que las ibicencas se escaparan en el marcador y colocaban la primera ventaja (12-13, minuto 8). Las locales ya estaban avisadas. El partido no iba a ser ni mucho menos fácil.
La clave del partido estuvo en el tercer cuarto. El Palacio se había marchado al descanso con una ventaja de nueve puntos después de un parcial de 8-0 (33-24). El paso por vestuarios, sin embargo, sentó mejor a las visitantes que al equipo de casa. El Obenasa encadenó siete puntos consecutivos para volver a meterse en el partido (33-31, minuto 37) y cerró este periodo con un claro parcial de 7-18 (40-42).
Palomares, que estuvo perfecta durante todo el partido, y Kaalya Chones tiraban del Obenasa que, poco a poco, se empezó a distanciar de su rival. La ventaja era de ocho puntos a falta de cinco minutos (44-52, minuto 35). El Palacio, entonces sí, tiró de orgullo para intentar dar la vuelta al partido y se puso a sólo un punto a falta de 59 segundos para el final tras un triple de Thorburn (51-52). No hubo tiempo para más. No era día para proezas. La relajación sale demasiado cara.

Ortega: «Estoy fastidiado y desilusionado»
Miguel Àngel Ortega, que se reunió durante varios minutos con las jugadoras tras el partido, afirmó estar «fastidiado y desilusionado». «Para mí cualquier partido es importante y teníamos que haber estado al cien por cien. Cuando sacas pecho y te crees algo que no es, siempre va a venir alguien que te pone en tu sitio», añadió.