Jugadores del Space Gasifred descansan en la terminal de un aeropuerto.

Cuando un desplazamiento para disputar un partido de Liga Femenina a Irún, por poner ejemplo, supone para uno o varios directivos el desembolso de la nada despreciable cantidad de 5.500 euros, el viajar -como apunta la popular expresión- puede resultar de todo menos un placer.
A esta inesperada y cuantiosa partida es a la que deben enfrentarse la mayoría de clubes ibicencos que operan en categoría nacional tras el dramático descenso de las ayudas institucionales y el retraso en el ingreso de anteriores subvenciones. En particular, Palacio de Congresos (Liga Femenina), Space Tanit (LF-2) y Space Gasifred (Segunda División de fútbol sala) estiman en unos 20.000 euros la suma económica que costará planificar los siete encuentros que tienen por delante, a domicilio, hasta que finalice el que muchos califican de vía crucis hacia la desaparición del deporte profesional.
«Hora a hora». «Día a día». «Semana a semana». Así sobreviven los tres clubes según algunos de sus máximos responsables, Vicente Torres, Alfredo Bernal y Juan Ruiz. Dejando a un lado la frustración que supone no llevar al día las mensualidades de sus respectivas plantillas, otro elevado gasto amenaza sus propios bolsillos o el de sus compañeros de directiva.

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«Seguimos trabajando con Viajes Ibiza. Nos dan facilidades, pero hasta un límite; tienen mucho pendiente y no nos pueden dar mucho margen. Vamos capeando semana a semana y, de momento, estamos viajando», sostiene el presidente del CB Puig d'en Valls, que cifra la cantidad media para los viajes del primer equipo entre los 3.000 y los 3.500 euros, «siempre que no tengan que pasar dos noches fuera», como ocurrió recientemente en Irún para el Palacio de Congresos. El mes de febrero será especialmente duro para el equipo de Miguel Ángel Ortega, que disputará hasta cuatro partidos lejos de Santa Eulària.
Una cantidad similar tuvo que desembolsar el Tanit para disputar el encuentro en Galdakao ante el Orión-GDKO. «En este último viaje las jugadoras, encima, tuvieron que volver en autocar de Bilbao a Barcelona. Pero el gasto no solo es el vuelo y el hotel, también la manutención y los taxis», recuerda el vicepresidente del club verdinegro, Alfredo Bernal, que no esconde las nuevas fórmulas para reducir gastos en sus viajes, ahora con algo de humor: «Volamos con Ryanair y buscamos hoteles con Booking».
El Gasifred tampoco escapa a la odisea que supone para los clubes planificar los desplazamientos, «sobre todo cuando son a Ceuta o Andalucía», como es el caso del grupo de Julio Mougán esta misma semana (se enfrenta en Málaga al UMA Antequera). El gerente del club, Juan Ruiz, quiso reconocer la labor de una directiva que, como otras muchas en la actualidad, «corre y trabaja igual o más que los jugadores para buscar liquidez».

La plantilla del Tanit sopesa el reajuste de sus sueldos
El Club Deportivo Tanit se ha visto obligado a reajustar los sueldos de sus jugadoras y cuerpo técnico para poder «sobrevivir» a lo que resta de temporada. La falta de ingresos -institucionales- ha obligado a la directiva de la entidad a llevar a cabo un «plan de viabilidad» en el que se incluye una bajada en las fichas de los integrantes del primer equipo. El club espera noticias de sus jugadoras mientras éstas sopesan si finalizar la temporada en Eivissa o si, por el contrario, deciden cambiar de aires en busca de una mayor estabilidad económica.