Guille Andrés conduce la pelota en una jugada del partido contra el Valencia-Mestalla de la primera vuelta.

VALENCIA-MESTALLA: 1

PEÑA DEPORTIVA: 1

a Peña Deportiva sigue sin conocer la derrota en este 2018 y acercándose, paso a paso, a los puestos de la zona de la permanencia. Los de Dani Mori sumaron ayer un valioso punto a domicilio, tras empatar a uno en el feudo del Valencia Mestalla. Con ese resultado el conjunto santaeulariense se va hasta los 19 puntos, iguala al Peralada y se queda a tan sólo tres puntos del puesto de promoción.

No fue un partido fácil el de la matinal de ayer en el Antonio Puchades para los peñistas, ya que se encontraron con un filial valencianista motivado y con ganas de romper la racha de cinco partidos seguidos sin ganar que llevaba acumulando en las últimas jornadas, aunque, eso sí, había logrado apuntarse cinco empates consecutivos.

No obstante, desde el minuto uno de partido se comprobó que estamos ante otra Peña Deportiva muy diferente a la de hace tan sólo unas cuantas jornadas atrás, aunque pudiera parecer lo contrario a simple vista. Las dos victorias en el arranque de este 2018 han transformado al equipo ibicenco de tal manera que hasta son capaces de darle la vuelta a cualquier marcador en contra que se les ponga por delante. Hace bien poco, un tanto del rival nada más comenzar el segundo tiempo habría supuesto una enorme losa difícil de levantar. Hoy en día, en cambio, esta Peña va de frente ante cualquier rival. Empuja, tiene fe, presiona y hasta parece tocada y bendecida por una varita mágica de la fortuna.

Tras una primera mitad de mucha lucha y brega, que acabó con empate a cero, el segundo tiempo volvió a demostrar que el fútbol es para los que no tiran nunca la toalla.

Se adelantó el cuadro ché en el minuto 53 con un gol de Sito, aprovechando la prolongación de Iván Márquez a la salida de un córner (1-0).

Diez minutos después, Guille Andrés restablecía de nuevo el equilibrio en el marcador (1-1) con un soberbio testarazo a la red, tras un córner magníficamente servido al primer palo por Marco Rosa.

De ahí al final, los de la Vila des Riu controlaron bien a su oponente sin dejarles mucho margen para maniobrar con comodidad.

Ya con el tiempo casi cumplido, Imanol también se agigantó bajo los palos de su portería para realizar un paradón de libro a un remate de Álvaro Pérez que iba directo a la escuadra y que ya se cantaba como gol en las gradas por parte de los aficionados locales.

Lo dicho, hasta la fortuna sopla ahora a favor como una aliada más de los peñistas.