Tres atletas corren bajo el agua de los aspersores.

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Tras guardar silencio durante gran parte del verano en todo lo relacionado con el caso Can Misses, ayer el PP de Vila se mostró contundente y emitió un comunicado cargando contra la gestión del Ayuntamiento, personalizada en el alcalde Rafa Ruiz y la concejala Elena López, en todo este proceso.

La formación popular habló de los «continuos impedimentos y obstáculos que Ruiz y López están poniendo a los usuarios de la instalación municipal Can Misses III», y su portavoz municipal, José Vicente Marí Bosó, exigió «que cese la agresión permanente de Ruiz y López al deporte base municipal. Es una vergüenza el comportamiento del alcalde y su ayudante en toda esta historia de la cesión de las instalaciones municipales, que en ningún momento han sido transparentes, sin escuchar a nadie y actuando de escondidas y de parte para perjudicar al deporte de base municipal».

«Ya dijimos en agosto que Ruiz tenía un mes para sentarse con los afectados por sus cesiones y llegar a acuerdos que beneficiaran a todos, y que si no lo hacía, propondríamos al Pleno la creación de una comisión municipal para hacer el trabajo que su incompetencia se empeña en complicar. Ya casi ha transcurrido el plazo y, en lugar de hacernos caso, Ruiz y López se han dedicado a agredir permanentemente a los usuarios de Can Misses III, a mentirles sobre la disponibilidad de las instalaciones en un acoso que no es de recibo. Por ello llevaremos a Pleno esta situación y propondremos la creación de una comisión municipal para hacer el trabajo que Ruiz y su ayudante se empeñan en no hacer», aseguró Marí Bosó.

Para el portavoz popular, «si Ruiz y López tienen tiempo para los negocios patrocinando la apertura en el municipio de un restaurante de un chef turco, deberían tener tiempo para resolver el desaguisado de las instalaciones deportivas municipales que ellos han creado aunque solo fuera porque los de ‘la foto de la sal’ no les pagan sino que les pagan los ciudadanos de Vila, las familias del municipio que quieren que el Ayuntamiento se ocupe con eficacia de que sus hijos tengan unas buenas instalaciones deportivas en las que practicar deporte sin impedimentos y en condiciones de salubridad dignas», concluyó.
Estas palabras llegan después de la denuncia del Club Atletisme Pitiús por el uso del sistema de riego de Can Misses III durante su hora de entrenamiento. El presidente del club, Toni Roig, se mostró indignado y tildó de «vergüenza» lo que considera una maniobra para entorpecer sus entrenamientos.

Respuesta
Por su parte, desde el Ayuntamiento aseguraron ayer que lo ocurrido en la tarde del miércoles fue «algo extraodinario, ya que normalmente no se hace el riego durante esta franja horaria». A esto añadieron que de los más de 20 aspersores que tiene el campo, sólo se encienden de tres en tres entre 10 y 15 minutos, en un punto concreto del campo.
«Si el CAP hubiese querido entrenar en otro punto del campo, se podía haber hecho perfectamente porque el resto del campo estaba preparado para su entreno, dado que el espacio que disponen es de 10.000 m2», defendieron desde Vila.

Por último, aseguraron que desde el Patronato se le ha pedido a los profesionales que hacen el mantenimiento del campo que intenten que no se solapen las dos actividades, «aunque se podría hacer sin problema porque nunca están encendidos todos los aspersores a la vez y si riegan en un punto ellos pueden entrenar en otro. Como decimos, hay 10.000 m2 de zona de entreno y pueden convivir las dos actividades perfectamente».
Una respuesta que en el CAP no ha sentado bien. Insisten en que los hechos no han sido así y que desde el Patronato se vuelve a «mentir», ya que consideran que ese «algo extraordinario» es mucha casulidad que coincida con su hora de entrenamiento. «Tienen que tener claro que esto es una pista de atletismo», concluyen.