Dani Mateo, en plena acción, durante la pasada edición de la Ibiza Marathon. | Bruno Almela

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Daniel Mateo Angulo (Soria, 31-08-1989) será uno de los principales nombres en el Ibiza Marathon que se celebra este sábado. El maratoniano olímpico en Tokio regresará a la isla para participar en la nueva distancia de 22 kilómetros, en la que es el gran favorito a la victoria. Además, Dani Mateo ha sido elegido por la organización como embajador de la prueba.

Parece que le ha cogido gusto a correr por Ibiza.
—Sí, la verdad que sí. Sobre todo me está gustando que venir a correr a Ibiza no es lo que te esperas, es un lugar ideal. Me concentré en la isla para los Juegos Olímpicos. Eso dice mucho de lo a gusto que me encuentro en Ibiza. Y en cuanto a la Ibiza Marathon, es una carrera maravillosa. Es súper bonita. Los ibicencos tenéis que vender esto porque de verdad que cuando vas a correr a allí no te imaginas eso de la isla. Es una carrera muy guay, tiene de todo. El calendario de pruebas en España es muy extenso, pero de verdad que merece la pena correr en Ibiza. Para muchos de los que hemos venido es una de nuestras carreras favoritas.

Bueno, es su segunda vez en esta carrera y en cierta medida ya me lo está diciendo, pero como embajador de la prueba, ¿qué es lo mejor que tiene? No es fácil vender una carrera en la que es muy difícil hacer marca.
—El deporte en general, pero, sobre todo, el atletismo se está obsesionando con las marcas y eso no es bueno. Ibiza no es para buscar marcas. Ibiza es para disfrutar corriendo. El logro de esta prueba es hacer sentir eso al corredor. La organización con el ‘run and feel’ han dado de lleno. Es una pasada lo que te encuentras en esta carrera. Hay paisajes muy variados, estás corriendo por un pinar y al rato ves el mar y la playa. Es una pasada.

El año pasado corrió el relevo con William Aveiro, ¿qué recuerda de esa carrera?
—Pues el primer recuerdo que viene a la mente es un paisaje. Después de pasar Santa Eulària llegas a una bahía en la zona es Canar. Eso es muy guay. Luego, el ambiente que se creó. Hice amistad con mucha gente con la que sigo teniendo contacto. Al acabar la carrera hay un ambiente muy majo y ahí, junto al mar, es un sitio muy bonito. Tiene mucho encanto. También me sorprendió lo bien organizado que está todo. Eso se agradece a la hora de correr.

Este año se estrena en la distancia de 22 kilómetros. Me imagino que intentará dejar una marca que sea difícil de batir.
—El objetivo es ganar, pero la marca igual tampoco hay que pasarse, hay que dejar motivación para otros años (risas). No, la verdad que intentaré correr y dejar un buen tiempo que sea difícil de superar en el futuro. Habrá que ponérselo difícil a los que vengan los próximos años.

Además, estos 22 kilómetros, a diferencia de la maratón, sí se prestan a hacer un buen tiempo.
—Sí, se puede correr bastante. En la maratón, la primera parte de la carrera es criminal. Menos mal que el año pasado ese primer tamo cuesta arriba lo hizo William. Pero la segunda parte de la prueba tiene un buen tramo cuesta abajo y aunque luego hay que subir un poco se puede correr.

Dejando Ibiza a un lado, esta temporada tiene de todo. Mundial, Europeo, Campeonato del Mundo de media maratón... ¿Qué objetivos tiene?
—Tengo mínima para el Mundial y Europeo, pero mi objetivo es estar en la maratón del Campeonato de Europa de Múnich. Ya he estado en un Mundial y en unos Juegos y quiero probarme en el Europeo. A nivel mundial es muy complicado estar con los mejores. En Europa, con tanto nacionalizado también lo empieza a ser, pero creo que puedo competir por estar delante. Vamos a salir a correr y ya veremos dónde estamos.

Me imagino que para una Maratón en Munich, hacer la preparación en Ibiza no será lo mejor.
—Para el clima de Japón me iba muy bien, pero no. Este verano tocará buscar calor, pero un calor seco. La gente dirá que en Alemania no hace tanto calor, pero en el último gran campeonato que fue se celebró allí en Berlín no había quién se parase al sol.