Carlos Cristeto, marca una jugada durante un partido. | Arsen Voronyy

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Carlos Cristeto de Dios (Salamanca, 13-05-1994) es uno de los veteranos del vestuario de la Peña Deportiva. Con cuatro temporadas en el club, el centrocampista está de vuelta desde hace unas jornadas después de su lesión de menisco y lo hace para dirigir la sala de máquinas en este final de liga y en el más que posible futuro playoff.

Se ha perdido una parte importante de la temporada, pero llegó para el momento clave.

—Sí, la verdad que con la lesión de menisco y tener que pasar por el quirófano parecía que me podría perder toda la temporada. La recuperación ha ido bien y estoy muy contento de poder volver a jugar y ayudar al equipo.

El equipo está acabando muy bien la temporada, son ocho partidos seguidos sin perder, y si no hay ninguna catástrofe jugará el playoff de ascenso.

—Todavía no es matemático, pero tenemos muchas posibilidades de jugarlo. Ahora, tenemos que estar centrados en el partido del domingo. Viene el Terrassa que es un rival complicado y hay que sumar los tres puntos.

Es el último partido de la temporada en casa y puntuando se conseguirá el billete para el playoff. Puede ser una buena fiesta.

—Es muy importante tener a la afición con nosotros. Intentaremos hacer un buen partido y conseguir los tres puntos para clasificarnos para la fase de ascenso.

Ya lleva aquí unas temporadas. ¿Qué destacaría de la Peña Deportiva como club?

—La Peña es una familia. Todo el mundo ayuda al de al lado, no hay ningún ego. El club está haciendo las cosas muy bien. Será el tercer playoff en los cuatro años que llevo aquí. Primero subimos a Segunda B, luego jugamos por ascender a Segunda y ahora estamos a un paso de jugar otra fase de ascenso. Eso deja muy claro que se trabaja bien.

Ya es todo un experto en playoff. ¿Cómo se deben afrontar estos partidos?

—Serían mis sextos playoffs. Un playoff es una final y puede pasar de todo. Como se suele decir las finales no se juegan, se ganan y esa debe ser la mentalidad.    Son partidos en los que los errores se pagan y hay que minimizarlos. Hay que estar muy concentrado. También es muy importante tener personalidad y mantener el estilo. En nuestro caso, debemos querer ser protagonistas y tener el balón. No será fácil porque todos los equipos estarán en la fase de ascenso, lo están porque son buenos equipos y han hecho una buena temporada.

¿Se ven con opciones de ascender?

—Al 100 %. Estoy seguro de que podemos subir. Tenemos un gran equipo con buenos jugadores.

Cambiando de tercio, me gustaría preguntarle por el banquillo. Cuando llegó, estaba Raúl Casañ que hizo unas grandes temporadas y ahora le ha cogido el testigo Manolo González, también con éxito. ¿Se parecen?

—Son entrenadores diferentes. Raúl hizo una gran labor en la Peña. Ascendió el equipo a Segunda B y la primera temporada jugamos por subir a Segunda División. Manolo se ha adaptado muy bien y nos ha inculcado su filosofía de juego. También el cambio de césped ha sido muy importante para poder jugar mejor el balón.

Y ya la última. La UD Ibiza salvada en Segunda, la Peña acariciando el playoff a Primera RFEF, el CD Ibiza y el Formentera peleando por un billete para esa fase de ascenso... El fútbol pitiuso vive un momento excepcional.

—Esperemos que dure muchos años. Para la isla es muy bueno que haya fútbol a este nivel. La gente quiere ver fútbol y disfrutar.