La final de los 110 metros valla. | Sergio García

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Ibiza ya se ha consolidado con uno de los puntos de partida de la temporada al aire libre. No son pocos los atletas españoles que eligen la isla para arrancar la competición y eso hace que el Meeting de Ibiza Toni Bonet tenga un cartel de lujo. Un listado en el que este sábado sobresalió Orlando Ortega en los 110 metros vallas.

El subcampeón olímpico corría por primera vez en la isla y lo hizo en la prueba que cerró el certamen. El hispanocubano puso el broche con una espectacular carrera en la que superó una a una las 10 vallas para dejar un registro de 13.66, un tiempo nada desdeñable en este inicio de temporada. Ortega se impuso en un ajustado final al joven Marcos Herrera (13.76) y a Daniel Cisneros (13.86).

Este fue el culmen de una jornada que empezó con las pruebas populares y para menores. Una mezcla de corredores locales y atletas de élite que siempre es un éxito.

Entre estos últimos, los primeros en competir fueron los saltadores. En la categoría masculina, sólo participó el peruano José Luis Mandros que voló hasta los 8.10 metros en su mejor salto. En féminas, el triunfo fue para Agate de Sousa con un salto de 6.72.

Ya en las pruebas de carreras, en la vuelta a la pista, Berta Segura sorprendió a Sara Gallego para llevarse el 400 femenino con un tiempo de 53.80. No fue el único triunfo de Segura, que también brilló minutos más tarde en el 200 para lograr el doblete. Su registro fue de 24.64.

Emoción

Uno de los duelos más esperados era el 200 masculinos. El domincano Yancarlos Martínez y el campeón de Europa Óscar Husillos se volvían a ver las caras como el año pasado. Una vez más, el americano se llevó el gato al agua y pudo saborear la victoria (21.02) en una carrera frenada por el viento.

La tarde no se detuvo y acto seguido llegó el 800 femenino en el que se preveía un cara a cara balear entre Lucía Pinacchio y Daniela García. La primera se impuso tras salir primera de la última curva y aguantar en el esprint el ataque de García. El tiempo fue de 2:06.12.

Tras las chicas, llegaron los chicos y Adrian Ben demostró por qué es uno de los grandes nombre del atletismo mundial. El gallego, quinto en los Juegos Olímpicos, se impuso con un gran final y dejó una marca de 1:47.43.

Todavía quedaban las pruebas de mediofondo. El 2.000 femenino y el 3.000 masculino. En el primero, Agueda Muñoz realizó una carrera casi perfecta para dejar un gran registro. Su 5:47.67 es la tercera mejor marca española de todos los tiempos.

El 3.000 masculino estaba dibujado como un Adel Mechaal contra el crono. El que fuese campeón de Europa y quinto de los Juegos Olímpicos quería batir el récord del meeting. Salió tras la liebre que le marcó el ritmo hasta los últimos 1.200 metros, cuando se fue en solitario. Apretó en una carrera contra el reloj y contra el viento. El público le llevó en volandas, pero no pudo ser. Se quedó cerca, muy cerca. Firmó 7:47.25, le faltaron 15 centésimas.

Solo quedaba Ortega para poner el broche a una fiesta del atletismo y cerrar un nuevo éxito de una prueba que se consolida en el calendario nacional.