Rafa Nadal tomó contacto ayer con la pista central de Melbourne Park. | DAVID GRAY

Australia se convierte en la capital del planeta tenis y Rafael Nadal ya se prepara en Melbourne Park para defender su corona. El tenista mallorquín empezó a aclimatarse ayer as las condiciones que se encontrará en el primer grande de la temporada.
Tras dejar constancia de un buen nivel de juego y confianza en la exhibición de Abu Dabi y en el torneo de Doha, Rafael Nadal ya ha tomado contacto con el escenario que le vio coronarse la pasada temporada en una memorable final ante Roger Federer.
Un escenario en el que también rozó la gloria Carlos Moyà, que encara con ilusión el grande que le vio saltar al primer nivel competitivo. El palmesano prepara a conciencia su irrupción en un gran evento después De superar las molestias físicas que le mantuvieron alejado de las pistas durante ocho meses. Tras caer en su regreso a las pistas en el torneo de Chennai, Moyà quiere codearse de nuevo con la élite antes de enrolarse en la gira sudamericana.
Cabe destacar que el suizo Roger Federer, el mallorquín Rafa Nadal, la estadounidense Serena Williams y la rusa Dinara Safina encabezan las nóminas de los cabezas de serie para el sorteo del Abierto de Australia, primer Grand Slam del año, que se celebra hoy en el Melbourne Park.
Federer y Serena Williams son los números uno del mundo en hombres y mujeres, y Nadal y Safina los segundos clasificados. La estadounidense y el manacorí, además, defenderán el título conseguido el año pasado.


SORTEO

Los ex tenistas John McEnroe y Ana Ivanovic participarán en el sorteo, en el que la organización ha decidido no modificar los cabezas de serie previstos, con lo que en hombres los preclasificados serán los que están situados entre el 1 y el 32 del ránking y en féminas del 1 al 15 y del 17 al 33, toda vez que la belga Yanina Wickmayer, pese a ser la decimosexta, está jugando la previa toda vez que cuando quedaron fijados los favoritos estaba cumpliendo una sanción.
Tampoco será cabeza de serie Justin Henin, ex número uno mundial, quien ha regresado con éxito al circuito tras estar más de un año retirada. La belga se ha convertido por derecho propio en una de las sensaciones del arranque de un curso en el que su compatriota Kim Clijsters también está llamada a reverdecer los laureles de los que presumieron antaño.