Tamayo, Baushc, Hammer y Reed, equipo de EE.UU. de ciclismo en pista.

No llegan las medallas al casillero balear, pero Mallorca puede presumir de haber dado cobijo y ser punto de partida del éxito del equipo femenino estadounidense de persecución en el velódromo de Londres. Sarah Hammer, Dotsie Bausch y Lauren Tamayo llevaron en una apasionante final a su país hasta la medalla de plata en la modalidad, tras superar en la primera ronda a Australia, serie en la que también participó Jennie Reed, pero cayendo en la final ante la omnipotente Gran Bretaña, que rebajó hasta dos veces en el mismo día el récord mundial, dejándolo ante las norteamericanas en 3:14.051.

Las preseas ya forman parte del nutrido medallero estadounidense, que vuelve a colgarse un metal en ciclismo en pista tras una travesía por el desierto que venía desde Sydney 2000, pero buena parte del éxito se cocinó en Mallorca, en sus carreteras y sobre la madera del Palma Arena. Allí, bajo la supervisión del técnico Andy Sparks (entrenador, entre otros, del también olímpico mallorquín David Muntaner), responsable del Performance United Cycling Center, las cuatro integrantes del bloque (aunque sólo ruedan tres en competición) han estado entrenando durante los últimos tres meses de forma intensiva, aprovechando las condiciones climáticas y la cercanía de la capital británica. Es más, Hammer, esposa de Sparks, y Reed viven aquí desde hace un año, en el caso de Sarah y Jennie en Binissalem. La tetracampeona mundial de persecución individual tenía el reto de pisar el podio olímpico en Londres 2012 y el sábado lo consiguió para colgarse la plata, aunque quiere completar su participación de forma brillante con otro metal en el omnium femenino.

Entrenamiento
Lauren y Dotsie han trabajado junto a sus compañeras en Mallorca para llegar al máximo nivel y, como otras selecciones y equipos de pista, han optado por nuestra Isla como epicentro de una puesta a punto que les ha permitido hacer realidad el sueño de subir al podio en unos Juegos y colgarse una medalla por primera vez, algo que a excepción de Tamayo, todas ya habían logrado en los Mundiales.

De nuevo la mayor de las Balears hace en parte suya una medalla lograda por otra nación. En esta oportunidad la plata en la persecución sobre 3.000 metros, que se une, por ejemplo a las de Rebeca Moreno, corredora británica de pista y de ascendencia mallorquina. Un nuevo argumento para consolidar a la Isla como punto de referencia en el universo del ciclismo en pista.