Los partidos PSIB, Més per Mallorca y Unidas Podemos retoman este lunes las negociaciones para conformar el nuevo Ejecutivo autonómico con el fin de abordar el organigrama del Govern, cuestión en la que en los últimos encuentros han diferido las posturas de ecosoberanistas y socialistas.

En la reunión mantenida este viernes por las tres formaciones, Més abandonó la mesa de negociación al exigir tres conselleries de las doce que, presumiblemente, tendría el futuro Ejecutivo. La petición fue rechazada por el PSIB al considerar que la formación ecosoberanista debía tener una representación «lógica y proporcional» de acuerdo a los resultados expresados en las urnas, que concedieron al partido encabezado por Miquel Ensenyat cuatro diputados en la Cámara autonómica.

El PSIB ha pedido a Més «desencallar» la cuestión y la representante socialista en las negociaciones, Pilar Costa, advirtió este viernes que, si Més no cede ante la exigencia de gestionar tres conselleries, las negociaciones para conformar el Ejecutivo autonómico «no podrán continuar» a tres bandas.

En este sentido, los socialistas consideran «prioritario» que las tres formaciones estén en el Ejecutivo, aunque insisten en que el PSIB debe ser la fuerza con mayor representación. «El PSIB no quedará en minoría en un Govern con menos consellerias de las que tiene ahora», señaló Costa.

Por su parte, en Més explican que su demanda de gestionar tres conselleries responde a un «criterio político», según señalaba este viernes el representante del equipo negociador, Miquel Gallardo. «Estamos abiertos a hablar de cualquiera de las conselleries, pero el PSIB considera inviable hablar de que gestionemos tres carteras y no ha habido acuerdo», fueron las palabras de Gallardo.

En Podemos mantienen su voluntad «férrea» de entrar en el Govern, según ha señalado en los últimos encuentros el miembro del equipo negociador, Alejandro López. «Si Més quiere entrar en el Govern, genial, pero si no encuentran su encaje, Podemos va a trabajar con el PSIB para estar dentro del Ejecutivo y aplicar políticas progresistas», declaró López este viernes.

Macroconsellerias

Pese a los escollos entre PSIB y Més, en lo que sí coinciden las tres formaciones es en que hay conselleries que tienen «mucho peso» en la actualidad y que, por tanto, deben redistribuirse de forma «proporcionada y equilibrada». «Del organigrama actual, pocas carteras quedarían tal y como están configuradas ahora mismo», resumía el jueves Gallardo.

El baile de cifras respecto al número de carteras se mueve entre las once, preferencia del PSIB, y las doce, postura defendida por Més y Podemos. «No hay ninguna diferencia fundamental», ha expresado Costa en relación al número de áreas que tendría el nuevo Ejecutivo.

En cuanto a las posibles carteras del futuro Govern, desde Més se han referido explícitamente a la reestructuración de la cartera de Administraciones Públicas y Hacienda, mientras que en Podemos se muestran partidarios de agrupar las carteras de Turismo y Trabajo y apostar por un área de Industria, Comercio e Innovación.

Precisamente en las filas moradas han avanzado algunas de sus preferencias respecto a la gestión de áreas en el Govern, como Movilidad y Energías Renovables; Vivienda; Industria y Comercio; Agricultura, Pesca y Medio Ambiente; o Turismo y Trabajo. «El número de conselleries dependerá del organigrama y de la entrada o no de MÉS en el Govern, es un debate que aún no hemos tenido», fueron las palabras de López este viernes.

Pese a todo, las formaciones han remarcado que el abordaje del organigrama está aún en fase inicial, por lo que son cuestiones «muy abiertas» que aún están pendientes de consensuarse.

La investidura de Armengol no peligra

Precisamente, tras el Consell de Govern de este viernes, la también consellera de Presidencia en funciones «dejó claro» que ningún partido «ha insinuado ni dejado caer que se pudiera poner en peligro la investidura» de Francina Armengol. Cabe mencionar que, de acuerdo al Reglamento del Parlament, la sesión de investidura debe producirse en los quince días posteriores a la sesión constitutiva de la Cámara autonómica, que tendrá lugar este jueves 20 de junio.

Los partidos del Pacte no han tratado en ninguno de sus encuentros el reparto de cargos unipersonales, como serían la composición de la Mesa del Parlament --que incluye la presidencia del Parlament-- ni el senador autonómico designado por la Cámara balear.
«Primero se debe estructurar el organigrama del Ejecutivo», señaló Costa, postura en la que ha coincidido López, quien sostuvo que para tratar la representatividad de los partidos en la Mesa y en el Senado se debe cerrar previamente el reparto de conselleries y buscar un «equilibrio de fuerzas» en el Govern.

«Va a ir justito», reconoció López, en respuesta a preguntas de los periodistas sobre los tempos a seguir para pactar la distribución de la Mesa del Parlament antes del jueves 20, fecha en la que se constituye la Cámara balear.

La fase inicial de las negociaciones, relativa al acuerdo programático, está «prácticamente cerrada», según han sostenido los partidos a lo largo de los últimos días. Sin embargo, en los encuentros de este jueves y viernes no se abordó el marco programático, que pese a estar «muy avanzado» aún no está cerrado.

En este sentido, desde Més recuerdan que sus peticiones relativas a la creación de una Oficina de Derechos Lingüísticos y la modificación de la Ley de Consumo para «garantizar derechos lingüísticos» son los escollos a superar para cerrar definitivamente el programa.