Viviendas, pero no turísticas. La nueva ley turística que tramita el Parlament permite la reconversión de hoteles en viviendas con la prohibición expresa de que se destinen a fines turísticos.    | Jaume Morey

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Loa nueva ley turística permitirá que los hoteles se conviertan en viviendas, pero quedará expresamente prohibido que estos pisos se dediquen a la actividad del alquiler turístico cuando finalice la actual moratoria de plazas. Es una de las precisiones al acuerdo alcanzado entre el PI y los partidos del Pacte para incorporar enmiendas de modificación al proyecto de ley turística.

El objetivo del Pacte y del PI es contener el crecimiento de plazas y evitar que aumente el parque turístico, algo que ha ido sucediendo en las últimas décadas pese a las sucesivas legislaciones en la que se intentó contener el crecimiento con la excepción de la ley promovida por Carlos Delgado, que fomentó el aumento de plazas y permitió que los hoteles crecieran en altura.

Los partidos vuelven a reunirse este jueves por la mañana para seguir negociando la ley en fase de ponencia y Podemos presiona para que la izquierda acepte las enmiendas presentadas conjuntamente para incorporar medidas de transición energética. Se trata de una propuesta de modificación presentada de forma conjunta por PSIB, Més y Podemos de la que se han desmarcado los socialistas.

La diputada de Podemos Esperança Sans aseguró que seguirán trabajando para que se puedan incorporar estas enmiendas. Son propuestas sobre energía que quedan pendientes por incorporar a la ley, como la puesta en marcha de puntos de carga para vehículos eléctricos en hoteles, la obligación por parte de los hoteles de desarrollar planes de autoconsumo energético y el cambio de los equipos térmicos más contaminantes, como las calderas, por equipos que funcionen con energías renovables.

Podemos y PSIB volvieron a criticar al PP por no sumarse al acuerdo, que ha sido avalado por la Federación Hotelera. «El PPha quedado aislado, junto con la ultraderecha, de cualquier pacto», dijo la portavoz de los socialistas en el Parlament, Pilar Costa.

«Sólo quiere tapar la tramitación kafkiana de la ley antiturística y cómo día a día vamos viendo más su turismofobia», contestó la diputada del PP, Núria Riera, que insistió en que su partido no apoya el decrecimiento.