Imagen del arma recuperada.

Una copita más. La Policía Nacional ha detenido al cliente de un bar de Palma que, bebido, exigía que le sirvieran más alcohol. Cuando el dueño le invitó a irse, el acusado esgrimió una pistola y le amenazó de muerte. El hombre se encontraba muy agresivo y comenzó a molestar a los otros clientes. No era la primera vez.

Incidente

El día antes, se encaró con una mujer y le espetó: «Te voy a matar a ti y a tu marido». Cuando finalmente fue expulsado del local, se encaró con el dueño y salió a la calle, para meterse en su coche, un Mercedes de color plateado. Fue entonces cuando sacó una pistola y apuntó al propietario y a otro cliente que estaba junto a él, encañonándolos. Acto seguido, se marchó del lugar y las víctimas llamaron al 091.

Sin embargo, fue detenido cuando regresaba al bar y los agentes le pidieron que les entregara el arma. El acusado aseguró que la había tirado a un contenedor, y que no recordaba el lugar exacto, aunque al final acabó confesando y acompañó a los policías hasta una caseta exterior de la calle, cerrada con candado pero que dejaban una pequeña rendija. Uno de los agentes introdujo la mano y, en efecto, encontró la pistola. Se trataba de una detonadora del calibre 9 milímetros de la marca Retay, modelo Falcon.

El hombre quedó detenido por un delito de amenazas de muerte y se solicitó la presencia de una patrulla de la Policía Local de Palma, para que lo sometiera a la prueba de alcoholemia, que arrojó un resultado positivo. En concreto, dio una tasa de 0,94 mg/L en aire aspirado. El pistolero, tras prestar declaración ante el juez, ha quedado en libertad con cargos.