Pedro María Asensio, en el centro, explica una de sus obras a Marià Torres y Vicent Ferrer.

El conseller de Cultura, Marià Torres, acompañado por el director de zona de la CAM, Vicent Prats presentó ayer por la mañana, en el centre cultural s'Alamera, la exposición del artista Pedro María Asensio, titulada El silencio de las horas, que permanecerá abierta hasta el próximo 20 de marzo.
Se trata de una muestra con multitud de obras de distintos formatos en la que la iluminación y el sonido serán fundamentales para adentrarse en el universo que ha creado Asensio y que deja un amplio margen a la interpretación individual del conjunto.
En esta ocasión y como marca característica que pauta la evolución de su obra, Asensio ha incluido un cuadro que, de alguna manera, concluía su última exhibición en la galería Via2 de Vila y que sirve como punto de inicio de esta nueva andanza en la que huye de lo esteticista. «En esta ocasión ahondo en la idea de 'obsesión'. Es una exposición muy obsesiva», aseguraba ayer el autor de ellas durante el recorrido que realizó por la galería. «La pasión que te despierta un personaje te permite desarrollar toda la muestra», subrayaba Asensio que añadió que el punto tenebroso, e incluso macabro, se manifiesta de manera onírica. «Esta exposición podría ser macabra, si yo lo fuera. No me regodeo en ese aspecto», resaltó el creador de la obra.
La iluminación intermitente y colorista permite divergir del blanco y negro que predominan en toda la muestra, que está formada por lienzos, esculturas, libros fabricados con papel hecho a mano, libros objeto y partituras silenciosas. En este último caso, se trata de pentagramas en los que los personajes se pasean en silencio a través de una historia de 20 metros.
Complementos
La música, que acompañará toda la muestra, sirve como inspiración también para el proceso creativo y permite al espectador adentrarse en el universo del artista y fijarse de manera más detenida en los matices que esconden todas las obras.
Con el objetivo de inquietar al visitante, Asensio asegura que uno de los objetivos que permite el arte en general y esta exposición en particular es que la gente «se haga preguntas y se cuestione lo que ve y lo que oye».