Todos los invitados, una vez finalizado el acto, pudieron disfrutar en una de las terrazas del Palacio de Congresos de un cocktail en medio de un ambiente distendido. | M. À. Cañellas

El encuentro de este lunes en el Palacio de Congresos fue una auténtica catarsis empresarial, bancaria, política y sindical. Mensajes en positivo y con la esperanza de que el conflicto bélico ruso-ucraniano pase al olvido, pero sin perder de vista el drama humano y la devastación de un país por meros impulsos egocéntricos. La situación de partida es muy diferente a la esperada el 24 de febrero, inicio de la guerra, pero la evolución de los indicadores desde Semana Santa ha generado un clima optimista y resiliente que se confirmará a lo largo de la temporada turística de verano. Ambiente distendido, pero con los balances económicos en continua revisión por los cambios que se producen. Sigue habiendo incertidumbre y nadie olvida lo que ha ocurrido desde marzo de 2020.

El presidente de CaixaBank, José Ignacio Goirigolzarri, acompañado de su equipo en las Islas, bajo la tutela de María Cruz Rivera, estuvo dialogante, muy tranquilo y lanzó un claro mensaje de que Balears es un bastión para la entidad, más ahora que la reactivación turística va a tener un impacto directo sobre el PIB de las Islas y todos sus indicadores productivos y laborales. La permanencia del Mallorca en Primera División, como un dato resiliente, fue ayer un tema recurrente antes del comienzo del foro y, posteriormente, en el cocktail. Goirigolzarri no quiso desaprovechar la ocasión en su intervención, de ahí que mostrara su satisfacción por el logro e hiciera extensiva la enhorabuena a la presidenta del Govern, Francina Armengol. Fue un apunte anecdótico que refleja el nivel de acercamiento institucional y apuesta estratégica de la entidad con el archipiélago. Todo lo que sea sumar es bien visto y tranquiliza. La ministra Reyes Maroto nada más llegar al recinto pudo palpar el optimismo generalizado que impera y, una vez más, puso a Balears como ejemplo de resiliencia y circularidad. Los mimbres que se manejan son buenos y con previsión de ser duraderos y de calidad.

Entre los corrillos que se formaron antes del comienzo del acto, hoteleros, patronales, empresas de todos los sectores, sindicatos y representantes de las entidades bancarias que operan en las Islas, hicieron una especie de ‘coworking’ improvisado. Hay ganas de intercambiar información y sensaciones, ya que todavía hay cierto resquemor por los imponderables e intangibles exógenos que han afectado a Balears en los dos últimos años. Todavía hay cisnes negros    en el ambiente. La presidenta de CAEB, Carmen Planas, así como la de la Federación Empresarial Hotelera de Mallorca (FEHM), Maria Frontera, y el de la patronal de transporte FEBT, Rafael Roig,    estuvieron de un lado para otro saludando por doquier. El presidente de la Cámara de Comercio, Antoni Mercant, hizo lo propio. En ningún momento salió a colación el inminente culebrón que se va a generar en el proceso electoral de la entidad cameral. Quizás, no era el momento adecuado, pero hay miradas que lo dicen todo y, además,    hay preocupación en el Govern por lo que pueda acontecer. Los sindicalistas José Luis García y Lorenzo Navarro estuvieron activos y predispuestos a posar, aunque no es lo suyo y se agradece su talante concialiador.   

El que sí llegó tarde, pero a tiempo, fue el conseller de Turisme i Treball, Iago Negueruela, acompañado por la directora general de Turisme, Rosana Morillo. Hay mucho en juego y el conseller lo quiere tener todo controlado. Uno de los más solicitados para intercambiar opiniones fue el director de Son Sant Joan, Tomás Melgar, en quien la edil de Seguridad Ciudadana, Joana Maria Adrover, puso especial énfasis. El aeropuerto va a ser noticia en breve, tanto en lo que concierne a la temporada, con o sin transporte pirata, como por el    inicio de nuevas rutas internacionales. La presidenta del Consell de Mallorca, Catalina Cladera, y el conseller insular de Turisme, Andreu Serra, tienen puestas muchas esperanzas en el ya inminente inicio de operaciones de United Airlines con el vuelo directo de Nueva York a Palma. Lo dicho, sensaciones buenas, algunas reticencias y muchas ganas de la vuelta a la normalidad.