La huelga del personal de cabina de British Airways se mantuvo como estaba previsto y se inició en la pasada media noche después de que la dirección de la empresa rechazase la mano tendida por el sindicato Unite.
Uno de los secretarios generales del sindicato, Tom Woodley, ofreció ayer por la tarde suspender la huelga como señal de buena voluntad si la empresa restituía a los participantes en huelgas anteriores los viajes anuales gratuitos y otras ventajas.
Sin embargo la dirección de la aerolínea expresó por la tarde en un comunicado su «decepción» por el hecho de que ese líder sindical hubiese tratado de negociar a través de los medios de comunicación en lugar de hacerlo directamente en los locales de la sociedad de conciliación.
Oportunidad
«Habíamos aceptado la solicitud de los conciliadores para reunirnos esta tarde (ayer) y nos sorprende que Unite decidiese no aprovechar esa oportunidad» señalaba la nota. «Propusimos restablecer concesiones de viaje una vez cumplidos los otros puntos de nuestra negociación» puntualizaba BA.
Lo ocurrido «refuerza nuestra opinión de que la asociación de aeromozos y azafatas que está en el centro de esta disputa no desea realmente llegar a un acuerdo negociado. Tom (Woodley) es incapaz de controlarlos», agrega el comunicado.
Según BA, pese a la huelga se mantendrán todos los vuelos desde los aeropuertos de Gatwick y London City y más del 60 por ciento de los vuelos de larga duración y como mínimo el 50 por ciento de los de corta distancia.
Con su nueva tanda de tres huelgas de cinco días de duración cada una, los trabajadores de BA protestan contra los despidos, el empeoramiento de las condiciones laborales y salariales así como por las sanciones aplicadas a quienes participaron en anteriores huelgas.
Esta semana, la aerolínea anunció pérdidas anuales netas récord de 425 millones de libras (484 millones de euros) en el último ejercicio. Walsh se mostró ayer decidido a llevar a cabo las reformas contra las que protesta el personal de cabina y dijo que «BA sobrevivirá y saldrá fortalecida».
Los sindicatos están particularmente irritados por las medidas disciplinarias tomadas por BA contra el personal en huelga y la remoción de los beneficios de viaje. El viernes, BA reportó su mayor pérdida anual desde la privatización de 1987 debido a la recesión, el mal clima y las disputas de la industria.