Britain's Prime Minister David Cameron (R) meets with the family of murdered school girl Milly Dowler (L-R) father Bob, mother Sally and sister Gemma, at his office in 10 Downing Street in London July 13, 2011. Cameron welcomed a decision by News Corp to withdraw in its bid for pay TV broadcaster BSkyB , his office said on Wednesday. News Corp's bid had come under increasing criticism from all political parties because of allegations of phone hacking at its now defunct tabloid the News of the World. REUTER | POOL

La compañía News Corporation del magnate Rupert Murdoch anunció ayer que retira su oferta para adquirir la totalidad de las acciones del canal de pago británico BSkyB ante la creciente oposición surgida en el Reino Unido.

El anuncio se produjo horas antes de que la Cámara de los Comunes votara una moción, respaldada por todos los partidos, que pedía a Murdoch la retirada de su OPA a raíz del escándalo de las escuchas telefónicas ilegales del dominical News of the World .

El Partido Conservador y el Liberaldemócrata, que integran el Gobierno británico de coalición, anunciaron su respaldo a esa moción, que fue presentada por los laboristas. En un comunicado, el vicepresidente de News Corporation, Chase Carey, dice que «es evidente que es demasiado difícil progresar en este entorno». No obstante, la empresa radicada en Estados Unidos mantendrá su actual participación del 39 por ciento en BSkyB.

Monopolio

Antes del escándalo de los pinchazos telefónicos del News of the World , la intención de Murdoch de hacerse con el cien por cien de la compañía ya había suscitado fuertes reticencias en el Reino Unido por el riesgo de monopolio.

News International, propiedad de News Corporation, posee entre otras cabeceras los diarios británicos The Times y The Sun , además del News of the World , que dejó de publicarse el pasado domingo por la crisis de las escuchas ilegales, practicadas desde 2002 a 2006.

El viceprimer ministro, el liberaldemócrata Nick Clegg, calificó la retirada de la OPA como una decisión «decente», mientras el laborista Ivan Lewis, ministro de Cultura en la sombra, la calificó como «una victoria del Parlamento».

El escándalo de las escuchas ilegales estalló en 2006, pero la semana pasada se amplificó con la divulgación de que, entre otros, fueron pinchados los teléfonos de una niña asesinada, familiares de soldados muertos en combate y de víctimas del terrorismo, además de a la reina de Inglaterra y al ex primer minitro Gordon Brown.