Celebración de la XVII Cumbre de la ONU sobre el Cambio Climático celebrada en Durban, Suráfrica. | ROGAN WARD

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Las negociaciones sobre cambio climático en Durban (Sudáfrica) entraron ayer en una fase crítica, con un borrador de acuerdo raquítico sobre la mesa que sólo satisface a EEUU y provocó reacciones airadas de la mayoría de países.

El borrador prevé para «después» de 2020 la entrada en vigor de un «marco legal» aplicable a todos dentro de la Convención de la ONU sobre Cambio Climático, una fecha que tanto los científicos como las naciones más vulnerables consideran demasiado tardía para evitar un calentamiento global irremediable para finales de siglo.

Europa

La comisaria europea para Cambio Climático, Connie Hedegaard, afirmó que el documento presentado por la presidencia de la XVII Cumbre de la ONU sobre Cambio Climático (COP17), que ostenta Sudáfrica, no es aceptable por la Unión Europea (UE), y se mostró satisfecha porque ha habido una «reacción generalizada».

La UE, apoyada por 120 países africanos, los Estados insulares más amenazados del Pacífico y del Caribe y los países menos desarrollados, exige un acuerdo global jurídicamente «vinculante» de recorte de emisiones que entre en vigor de aquí a 2020, a cambio de sumarse en Durban a un segundo periodo de compromiso del Protocolo de Kioto, que expira en 2012. Rusia, Canadá y Japón han anunciado que no firmarán un segundo Kioto. La UE «quiere un acuerdo en Durban, pero no a cualquier precio», declaró el enviado del Parlamento Europeo, Jo Leinen, quien consideró que «el éxito o el fracaso (de la cumbre) está ahora en manos de EEUU, China y la India».

China y EEUU, los dos principales emisores de gases de efecto invernadero, han eludido en estas dos semanas de negociaciones en Durban apoyar cualquier acuerdo vinculante sobre reducción de la contaminación, una postura compartida por la India, que reivindica su derecho a desarrollar su economía.