Editorial

Ambicioso plan para potenciar el autobús

Ibiza |

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El Consell d’Eivissa ha diseñado un ambicioso plan con el objetivo de fomentar tanto el transporte regular de pasajeros en autobús que acabe siendo alternativa real al vehículo privado, algo que no se ha conseguido con la política agresiva de bonificación en las tarifas, gratuitas para menores de 18 años y mayores de 65 y colectivos en riego de exclusión social. Lamentablemente, los efectos de dicho programa no podrán verse hasta finales de 2022 como muy pronto o mediados de 2023 como fecha más probable porque aún falta superar el periodo de alegaciones, la licitación y la adjudicación, sin perjuicio de que las empresas interesadas presenten recursos que puedan llegar a paralizar la tramitación. Más comodidad para los usuarios en todos los sentidos, con autobuses más modernos e información en tiempo real, y más líneas y frecuencias, con mejor conectividad entre ellas, son dos de los ejes del plan.

Recursos ingentes.
El hecho de que el Consell d’Eivissa estime una inyección de 4,5 millones de euros cada uno de los 10 años del contrato por el déficit que generá el servicio demuestra la apuesta de la institución por fomentar el transporte en autobús. Se trata de una aportación económica muy relevante para una institución que maneja 100 millones de presupuesto aproximadamente. La diseminación de la población de la isla obliga a hacer un sobreesfuerzo mayor que el realizado en la actualidad para que efectivamente el transporte público sea una alternativa real y sostenible a la movilidad. La estrategia debe acompañarse de más inversión en las paradas y las estaciones e incluso con carriles bicis en aquellas líneas que los autobuses permitan su transporte.

Interés general.
Reducir el tráfico de la red viaria insular es de interés general, lo que justifica que la administración destine tal cantidad de fondos, ya que redundará en una mayor seguridad vial, en una menor afectación al medio ambiente, gracias también a que se utilizarán autobuses menos contaminantes, y en un menor colapso en Vila, receptora de miles de vehículos a diario.