Imagen de archivo de un techo de uralita en las Pitiusas.

El Consell de Formentera lanzará una campaña entre este mes y abril para la retirada de fibrocementos, lo que coloquialmente se conoce como uralita, exclusivamente para domicilios y particulares residentes en la isla. Así lo explicaron desde la administración insular, que remarcó que mediante esta campaña el Consell proporcionará a los particulares unas sacas especiales para poder recoger y transportar esta uralita, además de hacerse cargo de su transporte. Los particulares, por su parte, deberán de hacerse cargo de abonar el servicio a la empresa encargada que se ocupa de la gestión de este residuo.

Esto se traduce, según ha podido saber Periódico de Ibiza y Formentera, en que la máxima institución de la pitiusa sur pone a disposición de los ciudadanos unas sacas especiales a un precio de 30 a 50 euros para que las llene él mismo y las traslade a un centro de descontaminación, que hay que pagar según el peso de los sacas. Fuentes consultadas por este periódico han criticado que justamente se deje en manos de los propios usuarios algo tan peligroso como deshacerse de la uralita, ya que justamente es en el momento de su retirada cuando más peligrosa es, ya que es cuando despliega sus sustancias nocivas.

Campañas

Hay que recordar que, según la normativa, debe encargarse una empresa especializada de la retirada de estos fibrocementos, por lo que «es peligroso» dejar la carga de esta retirada a los ciudadanos.

El grupo Sa Unió, en febrero de 2020, presentó en el pleno de la institución una propuesta para hacer una campaña de retirada de fibrocementos tanto de particulares como de los edificios propiedad del Consell que todavía contaban con este material. Casi tres años después, en diciembre de 2022, preguntó al equipo de Gobierno qué actuaciones había llevado a cabo al respecto, porque desde el momento en que lanzó esta iniciativa «no hemos visto que se haya hecho ninguna campaña al respecto». Además, criticó que no se hubiera retirado «en tres años la uralita de ninguno de los edificios propiedad del Consell», y puso como ejemplo la sala municipal de cultura.

Desde el equipo de Gobierno el conseller de Medio Ambiente, aseguraron que se habían realizado varias campañas, y que en 2023 se haría otra, aunque no matizaron en qué edificios municipales se había retirado la uralita.

A preguntas de este periódico, desde el Consell aseguraron que «desde Formentera se sigue con lo estipulado en el Plan Director Sectorial de Prevención y Gestión de Residuos Peligrosos de las Illes Balears (PDSPG-RP) aprobado en 2020 y en la Ley de Residuos Peligrosos y a medida que se van realizando reformas en las instalaciones que son propiedad del Consell se va retirando el amianto en aquellas que aún quede», según concluyeron.