La empresa Hydrotechnik España, propietaria de la estación de servicio de Santa Gertrudis, presentó concurso de acreedores voluntario en enero de 2008, un procedimiento que fue declarado mediante un auto del juzgado el 22 de febrero. La quiebra voluntaria de esta empresa, a la que se acusa de contaminar los acuíferos de Santa Gertrudis por fugas del combustible de sus tanques, se produjo poco después de que el Juzgado le pidiera una fianza de 3,7 millones de euros en concepto de responsabilidad civil por la contaminación de los pozos. Hydrotechnik no presentó este dinero y al final se tuvo que embargar la gasolinera. Pese a ello, el abogado de media decena de afectados, Javier Mariño, ya advirtió en su día de que el valor del solar sobre el que se sitúa la estación de servicio no alcanza los 3,7 millones, ya que actualmente no tiene licencia de gasolinera.

El concurso de acreedores voluntario fue declarado en febrero de 2008 y entonces el Juzgado de lo Mercantil de Palma de Mallorca dispuso que el deudor conserva las facultades de administración y de disposición de su patrimonio, pero sometidas a la intervención de la administración concursal. Los acreedores del concursado, a su vez, deben poner en conocimiento de la administración concursal la existencia de sus créditos.

Actividades

Hydrotechnik España, SA, con sede en Santa Gertrudis, se dedicaba a la venta de carburantes y también a la importación y distribución de productos sanitarios.

La Fiscalía solicitó una pena de cuatro años de prisión para los tres principales acusados: el administrador único de la sociedad explotadora de la gasolinera, su apoderada en España y la encargada del establecimiento. También se pide la inhabilitación de todos ellos para el ejercicio de actividades empresariales por el periodo de dos años, así como multa de 20 meses a razón de 40 euros al día y la clausura definitiva de la gasolinera.