«Para empezar, te hablaría de lo agradable que es vivir en Santa Gertrudis. Es un pueblo donde el nivel de vida es muy bueno. Los fines de semana acude mucha gente, algo que le da mucha vida al lugar y tiene muy contentos a vecinos y comerciantes». Es la reflexión inicial del presidente de la Asociación de Vecinos de Santa Gertrudis, Bartolo Ramón Costa, a la hora de analizar la situación actual de la parroquia.
Sin embargo, y pese al buen concepto que sus vecinos tienen de él, también hay asuntos pendientes de mejora en el pueblo de Santa Gertrudis, entre ellos la eliminación de la depuradora, que inunda el lugar de malos olores cuando sopla el viento; el arranque de las obras del proyecto deportivo, que también tiene previsto dotar al pueblo de un edificio polivalente, o la resolución a la demanda impuesta por la Asociación de Vecinos de Santa Gertrudis al Consell d'Eivissa por la aprobación del proyecto del carril-bici que tiene molestos a algunos vecinos.
Depuradora
«Estamos pendientes de que se quite la depuradora. Está saturada por el crecimiento que ha tenido el pueblo y el Ayuntamiento está haciendo todo lo posible para ello», asegura Ramón, quien añade que está previsto que la infraestructura deje de dar problemas a los vecinos cuando se realice la reforma de la carretera de Sant Miquel.
Otro de los problemas sería la ubicación del nuevo campo de fútbol, informa Bartolo Ramón: «Hay diversas opiniones porque a la gente le sabe mal que se quite de donde está actualmente, aunque somos conscientes de que no hay muchas soluciones para ubicarlo. Los vecinos saben que este cambio es por el bien del pueblo».
Por último, según el presidente de la asociación, los vecinos de Santa Gertrudis están «molestos» por la «imposición» que les ha venido desde el Consell d'Eivissa de la ejecución del carril-bici en la carretera de esta parroquia. «Si hubiera habido algo más de consenso, creo que ahora no tendríamos esta problemática, pero ha sido una imposición en toda regla», valora.
Por todo ello, explica Bartolo Ramón, los vecinos esperan que, con la resolución de la demanda impuesta, se reconozca que no se ha seguido con el procedimiento establecido. «Con eso ya nos quedaríamos tranquilos».
En cuanto a lo que están suponiendo las obras que conlleva la ejecución del proyecto de remodelación de la carretera de Santa Gertrudis para sus vecinos, Ramón reconoce que «molestan lo normal de cualquier obra, ese no está siendo el problema», asevera.

«Los servicios y las necesidades del pueblo no han crecido al mismo ritmo»
El concejal de Santa Gertrudis, Toni Riera, reconoce que se trata de un pueblo que «ha crecido mucho en los últimos años, por lo que los servicios y las necesidades no se han incrementado al mismo ritmo».
Uno de los proyectos estrella diseñados para Santa Gertrudis, según Riera, es el deportivo que supondrá el cambio de ubicación del campo de fútbol y la creación de un edificio polivalente. «No hay una fecha determinada pero será dentro de la próxima legislatura». En cuanto a la depuradora, para Toni Riera es un «mal vecino» que esperan despedir antes del verano, cuando se realicen los trabajos de la carretera de Sant Miquel».
Riera destaca, además, la escoleta construida en esta legislatura, que comenzará a funcionar en breve y que había sido demandada por los vecinos.
Para el concejal de Santa Gertrudis, si algo se puede decir de las personas de Santa Gertrudis es que «nos sentimos orgullosos de pertenecer a la parroquia y este es un sentimiento común a todos los vecinos».