Joan Murenu durante el recital de ayer en Sant Josep.

El recital de ayer fue el tercero de un ciclo, Cantarem sa cantarel.la, que no s'apagui el record, que nació de una vivencia personal del músico ibicenco, Joan Murenu. «Mi madre tenía Alzheimer y cuando le cantaba alguna canción cubana, porque ella estuvo en Cuba, sí que tenía 'ese efecto memoria'. Con estos temas también recuerdan vivencias y situaciones que les pasaron cuando escuchaban esos temas», comenta Murenu, horas antes del repertorio de ayer, que se celebró en el salón de plenos del Ayuntamiento de Sant Josep.

«Para este recital he hecho una selección de viejas canciones ibicencas, pero sobre todo, romances o también, seleccionadas por temas, como infantiles o amorosas; también las hay divertidas, absurdas, picantes y algunas canciones de Navidad. También toco algunas canciones de Uc, aunque éstas ya están recordadas, claro», explica Murenu. Además de la interpretación de los temas, Murenu, para la que se apoya únicamente en su guitarra, también explica algunos aspectos de la canción o anécdotas que lo convierten casi en un recital didáctico y contra el olvido.