En el año 2002, el Govern planteó la creación de las diferentes Agrupaciones de Voluntarios de Protección Civil (AVPC) de la isla de Eivissa. «Ya se habían hecho unas pruebas en un municipio de Mallorca y habían salido muy bien. A partir de ahí se procedió a crearlas a nivel balear y así se lo hicieron saber a los ayuntamientos, que serían quienes las coordinarían», revive hoy Ramón Martínez, segundo jefe de la agrupación del municipio de Eivissa que cuenta con 50 voluntarios activos, tras conocer el premio que les ha sido concedido.
«Se realizó un curso básico en Can Ventosa al que asistimos los voluntarios que conformaríamos aquellas primeras agrupaciones y se nos entregó un instrumental básicos como un vehículo todoterreno o material contraincendios para comenzar las intervenciones», relata nostálgico Martínez.
Para la agrupación de Eivissa lo que se ha premiado en esta ocasión ha sido «la esencia, la labor del voluntario, eso es lo que se ha reconocido», considera Martínez, quien recuerda que ellos trabajan «por amor al arte» ya que no reciben ningún tipo de retribución más que la formación a la que asisten, las cenas de fin de año a las que les invitan las instituciones o la cesta de Navidad del consistorio.
El jefe de la agrupación de Sant Antoni, Domingo López, reconoce que una de las principales labores que realiza su asociación es la vigilancia forestal, dado que dentro del municipio poseen una gran masa boscosa que forma parte de su entorno. Por esa razón, realizan salidas en temporada de riesgo máximo y en 2007 la agrupación creó la campaña Evítalo, Eviteu-lo mediante la que se informa sobre hacer fuego en zonas peligrosas y donde se pretende concienciar a la población de los riesgos.
López destaca la participación de su agrupación en el incendio de Benirràs del pasado año y «donde se pudo ver que trabajamos en primera línea y en coordinación con los medios aéreos».
En este mismo sentido se pronuncia desde la agrupación de voluntarios de Sant Joan su jefe, Joan Escandell, quien destaca, dado el último gran fuego del año pasado en el municipio, la importancia de tener los terrenos bien cuidados y limpios de broza.
Escandell informa, además, de que la agrupación está trabajando en una brigada de perros de rescate de personas que ya están entrenando. «Ahora mismo trabajamos con 5 o 6 perros, serán los primeros en Eivissa».

Satisfacción
Para Escandell, la mejor recompensa que reciben los 32 voluntarios que hoy conforman la agrupación de Sant Joan es la «satisfacción cuando una labor sale bien. Es mejor que un buen sueldo». Precisamente esto es lo que, según Escandell, ha premiado el Consell: «El trabajo desinteresado de la gente».
Josep Tur es el jefe de la Agrupación de Voluntarios de Protección Civil de Sant Josep y en el mismo sentido considera que, «las agrupaciones de voluntarios estamos acostumbradas a pasar desapercibidas, a que se de por sentado que estamos ahí porque queremos, que por otro lado es verdad, y por ese motivo, en ocasiones, ni se nos da las gracias por nuestro trabajo desinteresado». Tur añade que «nadie se esperaba este reconocimiento» y por ello están realmente agradecidos.
Tur recuerda cómo fueron los inicios de los voluntarios de Protección Civil: «Éramos los grandes desconocidos, la gente se extrañaba cuando nos veía aparecer y hasta nos llamaba los butanitos porque íbamos de color naranja. No sabían quienes éramos, ni para qué servíamos, ni nada de nada».
Desde la Agrupación de Santa Eulària, su jefe, Mariano Boned, destaca el gran aumento de voluntarios que se ha ido produciendo en la asociación. «Hemos pasado de ser 7 a 42 y yo creo que es por el gran ambiente que hay entre los socios y porque la gente cada vez está mas concienciada de ayudar en su municipio».
El Consell de Eivissa ha premiado «el trabajo de forma desinteresada en la ejecución de las funciones que la ciudadanía solicita, así como su relevante presencia en las situaciones de emergencia más destacadas de la isla como la amenaza de bomba del aeropuerto, el hundimiento del Don Pedro o el incendio de Benirrás.

Un límite máximo de 50 voluntarios
Inicialmente, el Govern no estableció un límite máximo de personas para estas asociaciones. «Pero la insitución paga un seguro de responsabilidad civil y médica a cada uno de los socios por las diferentes situaciones que se puedan dar». Éste seguro, según señala Ramón Martínez, se desaprovechaba en algunos casos de voluntarios poco activos y por ese motivo se estableció un límite máximo de 50 personas por agrupación.
Las asociaciones de Protección Civil de Eivissa participan en gran variedad de actividades, aparte de las emergencias, principal función de las mismas. Se dan cita en la búsqueda de personas desaparecidas, simulacros de emergencias en colegios, aeropuerto, educación vial para escolares, etc. Las instituciones también cuentan con ellos para eventos multudinarios tales como actividades deportivas, socioculturales como actuaciones y conciertos y de acciones solidarias.