Josefa Costa, consellera de Mobilitat, Interior i Medi Ambient, explicó ayer en rueda de prensa que se reforzarán las medidas de control en Eivissa para aplicar sanciones a los taxis piratas, aunque quiso aclarar que si no se actúa más severamente es porque la ley se lo impide: «No se permite inmovilizar un vehículo si el conductor es residente, por lo que se trata solamente de una infracción administrativa, no de un delito».
Costa, que durante la mañana se reunió con las administraciones insulares implicadas en el tema, mostró su preocupación por este problema «cada vez más grave y con difícil solución» y apuntó que la única solución que plantearía sería «la creación, por parte del Govern, de una ley de transporte y una normativa que dejase claro que se pueda inmovilizar un vehículo en el momento de detectar una actividad ilegal. Por tanto, le presentaremos al Govern esta problemática y pediremos la creación de esta nueva ley».


Medidas


La consellera explicó que lo único que se ha podido hacer hasta ahora es incrementar el número de inspectores de transporte: «Teníamos dos y ahora son cuatro los inspectores que actúan junto con la policía, ya que un inspector no puede denunciar un vehículo si no está en presencia de la Guardia Civil o la Policía Local».
«Nos hemos comprometido con el gremio de taxistas a incrementar las medidas de control y es lo que se está haciendo, ya que desde junio hasta ahora se han puesto 67 denuncias, mientras que el total de la temporada pasada fueron 120», puntualizó.
Para finalizar, Costa añadió que «desde el Consell se ha puesto en marcha una campaña de publicidad contra los taxis piratas, sobre todo en la zona del aeropuerto, uno de los puntos más problemáticos de la isla y donde los taxistas denuncian que tienen más de esta competencia ilegal. «Se entregan flyers informativos en los aerpouertos y se han puesto carteles en los ayuntamientos para que los turistas sean conscientes de esta práctica ilegal».