Imagen de una cola de inmigrantes en busca de alimentos. | M. Azagra

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El Govern acordó ayer entregar una subvención de 400.000 euros a Cruz Roja para llevar a cabo un «programa de retorno voluntario de inmigrantes extracomunitarios que se encuentran en situación de especial vulnerabilidad social» y que residan en Balears.

El programa de retorno voluntario pretende que las personas que se acojan a él puedan integrarse en el mundo laboral en sus países de origen y que puedan volver quienes tengan problemas de integración social y deseen regresar por motivos personales o cualquier otra circunstancia.

Esta iniciativa es parte del plan piloto que está contemplado en el plan anual de cooperación de este año.

Según detalla el acuerdo, Cruz Roja ha sido la única entidad que ha gestionado programas de retorno voluntario de atención social de inmigrantes de las islas que han estado financiados por la convocatoria anual del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.

El de ayer es el primero de los pagos de este plan piloto que depende de Vicepresidencia.

Reforma legal

El vicepresidente Antonio Gómez presidió ayer la reunión del Ejecutivo en ausencia de José Ramón Bauzá. Hubo más acuerdos relacionados con las políticas sociales, básicamente centrados en subvenciones, como la concedida a la entidad Escola en Pau para financiar con 30.000 euros la acogida de niños saharauis. También se acordó destinar 150.000 euros a la Associació d'Amics del Poble Sahrauí de Balears.

En la reunión de ayer se aprobó la creación (sin coste añadido, según el Ejecutivo) de un Observatorio de la Infancia y se acordó tramitar la reforma de la Ley de Servicios Sociales.

El objetivo del cambios es introducir el sistema de conciertos con las entidades que prestan servicios sociales. El sector de la discapacidad había reclamado este cambio para garantizar la continuidad de los proyectos. No se privatiza ningún servicio, precisa el Ejecutivo.