Después de las acusaciones de los partidos de la oposición sobre la propuesta del PP de la reforma de la Ley Orgánica de Régimen Electoral para que gobierne en los ayuntamientos la lista más votada, el portavoz del PP de Eivissa, Miquel Jerez, defendió ayer que es una medida «razonable y coherente para reforzar la voluntad de los ciudadanos una vez depositan su confianza en los partidos políticos». «Lo importante es que gobierne el partido más votado y no la fuerza política que no ha ganado», razonó Jerez, que considera que la postura socialista es «incomprensible». «Muy mal lo tiene que ver el PSOE para no impulsar esta ley que dice que tiene que gobernar quién gane», aseveró.

El portavoz popular negó que el PP salga beneficiado con esta reforma y puso como ejemplo el caso de Eivissa, donde si se volvieran a reproducir los resultados de las elecciones de 2011, el PSOE gobernaría en Sant Josep y, por tanto, el PP perdería una de las cinco alcaldías con las que cuenta actualmente en la isla. Según Jerez, «el partido socialista no tiene que tener miedo a que gobierne el partido más votado» y recordó que en mayo «todos los partidos partimos de cero» en las elecciones, donde los ciudadanos «serán libres de votar a quién consideren».

Acuerdos

De todas formas, el portavoz popular insistió en que no tiene que ser una ley impulsada de «forma unilateral», sino que «necesita concentrar el máximo de acuerdos entre los partidos políticos», por lo que pidió al PP «un esfuerzo» para conseguir el mayor consenso posible a favor de esta ley. No obstante, aseguró que tampoco entendería que el PSOE mantuviera «posturas en contra de reforzar la democracia» y menos «cuando ellos mismos incorporaron esta medida en su programa electoral».

Por su parte, el portavoz adjunto del grupo parlamentario del PSIB-PSOE, Vicenç Thomàs, aseguró que «no es el momento», a pocos meses de las elecciones autonómicas y generales, de llevar a cabo una reforma electoral para favorecer la elección directa de los alcaldes en los comicios locales. «Parece más que el PP hace cuentas» con el fin de «conservar el máximo número posible de alcaldías», afirmó Thomàs, que destacó que la reforma electoral debe suponer «una mejor representatividad» y «garantizar una gobernabilidad y una administración responsable». «Ya han visto que vodevil ha montado el PP en Eivissa»,recordó el socialista.

El PI (Proposta per les Illes) también denunció que la reforma del sistema electoral «es un ataque a la democracia» que pretende «acabar con las minorías» y reforzar «un bipartidismo decayente y en retroceso», mientras que el grupo parlamentario MÉS aseguró que el anuncio del presidente del Gobierno de «imponer la elección directa de los alcaldes con un 40%» de los votos supone «un auténtico golpe de Estado a la democracia» y «la demostración de que el PP tiene mucho miedo a perder el poder». Según el diputado de Més, David Abril, la reforma beneficia «solo a los grandes partidos y en especial el PP y es contraria a la cultura de los pactos de gobernabilidad democrática».