En Noviembre la Asociación de Vecinos de Talamanca pidió al Govern que se declarara la situación de emergencia de la bahía. No obstante, el ejecutivo balear sostiene que las circunstancias no son las que la ley marca para estos casos.

A los vecinos de Talamanca se les ha agotado la paciencia. Llevan una década reclamando, sin éxito, el cambio del emisario submarino a los equipos de gobierno de distinto color político que han ido pasando por las administraciones. Y piensan llegar hasta el final. El presidente de la asociación de vecinos de la zona, Pep Colomar, sostiene que las actuaciones que tiene previsto llevar a cabo el Govern antes de que se inicie la temporada turística «son un parche y un gasto de dinero que se podría evitar».

El Ejecutivo balear iniciará este mes el anclaje del emisario al fondo de la bahía para que no vuelva a levantarse con la fuerza de la presión del agua, como ya sucedió a finales del mes de noviembre. Además, la conselleria de Medi Ambient adjudicará de manera urgente el servicio de vigilancia para que no fondeen embarcaciones sobre el emisario y, de esta manera, minimizar el riesgo de rotura por impacto de anclas. No obstante, estas medidas no convencen a los vecinos de Talamanca, que lo que quieren es la instalación de una nueva tubería. «Si el emisario es ilegal, que lo legalicen; queremos una solución y que se dejen de historias», comentó Colomar.

A principios de la próxima semana la junta directiva se reunirá para decidir si presenta una denuncia contra el medio ambiente y la salud pública por el vertido a la bahía del agua residual de la depuradora de Vila. «Si esto pasara en Palma, ya estaría arreglado», aseguró el presidente de los vecinos de Talamanca, quien mostró la preocupación de los comercios y hoteles de la zona al ver que no se soluciona el problema y ante la llegada de la Semana Santa a finales de marzo, cuando muchos de los establecimientos tienen previsto abrir sus puertas.

Pep Colomar, en cambio, quiso valorar de manera positiva «la insistencia de la alcaldesa de Vila» para arreglar la situación en la bahía de Talamanca. No obstante, el máximo representante de los vecinos de la zona reiteró su oposición a las medidas propuestas por el Govern balear, «que ponen más leña al fuego y preocupan todavía más a la gente».

Análisis

Otra de las actuaciones que tiene previsto emprender la asociación de vecinos será solicitar una copia de los análisis que se hacen del agua de la bahía de Talamanca cada quince días porque «no nos fiamos». En caso de que no consigan las analíticas, Colomar no descarta contratar a una empresa para realizar sus propios análisis y saber en qué estado se encuentra el agua de la playa de Talamanca.