Lluís Segura, al que ayer comunicó Pilar Costa su destitución, en una imagen de archivo. | J. J. Monerri

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El Govern destituyó ayer al director de la Abogacía de la Comunitat Autónoma, Lluís Segura, por «pérdida de confianza» cuatro días después de haberle amonestado por retirar a los servicios jurídicos autonómicos, que dirige, de la acusación en dos casos relacionados con la corrupción de la época en que Jaume Matas era presidente: el ‘caso Palacete’ y el ‘caso Ópera’.

La consellera de Presidència, Pilar Costa, después de responder a una pregunta sobre este asunto en el Parlament, se reunió con Segura y le comunicó su decisión. El viernes ya le había expresado su disgusto por no haber sido informada previamente de que había desistido de acusar en estos dos casos sin haber previsto la «trascendencia política» de la decisión. Costa actuó con conocimiento previo de la presidenta Armengol, que ayer estaba en Bruselas participando en un acto de la Conferencia de Regiones. Su ausencia coincidió con la votación de las propuestas de resolución surgidas del ‘debate de la Comunitat’ de la semana pasada. El ‘caso Segura’ marcó toda la sesión.

El papel del Govern

Tanto Més como Podemos se habían mostrado desde el primer comento contrarios a la actuación de la Abogacía. Costa, al informar de la destitución, nada más comunicársela al afectado, dijo que no había influido la «presión de los socios de Govern. Mantuvo que desconocía la decisión concreta de retirar la acusación contra Matas, aunque sí los «criterios generales» (algo que había avanzado en la respuesta parlamentaria previa) y también censuró las «interpretaciones contradictorias» que, en su opinión, había puesto en circulación en los últimos días. La consellera quiso salvar a «buena gestión profesional» de la Abogacía. Sin embargo, apuntó a «errores de procedimiento» que había que revisar, como si era conveniente que el Consell de Govern hubiera autorizado previamente la retirada de la causa. Bel Busquets (Més) abogó por dejar claro este asunto y de la misma forma que es el Govern el que encarga a la Abogacía presentarse en determinados casos, también tendría que decidir si se retira.

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El PP y Ciudadanos tomaron ayer mismo esa declaración como un intento de «controlar políticamente la labor de la Abogacía». Margalida Prohens (PP) y Xavier Pericay (C,s) pidieron su dimisión. Costa dijo que no tenía intención de renunciar. Mientras que Més y PSIB se dan por satisfechos con la actuación de Costa (no plantean objeciones), la actitud de Podemos es otra. Su portavoz, Laura Camargo, entiende que «la destitución evita la comparecencia que habíamos solicitado para aclarar las contradicciones». Añadió que «parece que Pilar Costa se ha protegido ella para que no se hable de su responsabilidad política» y anunció que Podemos debatiría internamente si reclama su dimisión.

Prohens lo tiene más claro. Llamó a Costa «cobarde». Y añadió: «¿Pretenden que se marquen desde el Consell de Govern directrices políticas a la Abogacía? Esto es una forma de corrupción, son criterios políticos pasarán en Venezuela pero en una democracia». Aventuró que la socialista Lourdes Aguiló sustituirá a Segura. Pericay calificó de «triste y muy grave» lo ocurrido y afirmó que «después de esto, o dimite la consellera o dimite la presidenta del Govern».

Costa, que habló en varias ocasiones con Armengol, anuncio que no tiene intención de renunciar. Desde el entorno de Armengol se indicó que no se planteaba esa hipótesis. Entienden que lo grave de este asunto es que Segura no dijera la verdad desde el primer momento a Costa y que luego la consellera hubiera quedado en evidencia.

Tras el regreso de Armengol, ésta dará explicaciones a sus socios. El PP reclama su comparencia en el Parlament.

Segura: «Yo no hago cosas raras, acato y no me reboto»

El aún director de la Abogacía (su destitución será efectiva cuando se publique el cese en el BOIB) aseguró ayer que no iba a hacer más declaraciones que alentaran la polémica pero quiso dejar claro que «yo no hago cosas raras, acato y me reboto». Dijo a este diario que se podía publicar este comentario y también que «la Abogacía siempre ha seguido la misma estrategia que el Govern, que es lo que ha señalado también la consellera». No quiso detallar el contenido de la conversación que mantuvo con Costa el pasado jueves. Lluís Segura (Palma, 1959) es un abogado que fue nombrado director de la Abogacía en julio de 2015, sustituyendo a Antonia Perelló, actual diputada del Partido Popular. En los servicios jurídicos del Govern trabajan una veintena de letrados en miles de procesos, algunos contenciosos y otros penales. Está personado en todas las piezas del Palma Arena. La persona que le sustituya tiene que formar parte del cuerpo de letrados de la Abogacía, bien de la autonómica o de la estatal. La consellera Pillar Costa aseguró que el nombramiento se decidirá lo antes posible. La reunión en que Costa conoció su relevo fue en la sede de la Conselleria de Presidència, donde se le había citado.