Imagen de Dalt Vila, donde apenas quedan vecinos ni establecimientos abiertos en temporada baja.

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En Dalt Vila apenas quedan un puñado de familias residiendo en temporada baja. Al cobijo de la despoblación que sufre la parte amurallada de la ciudad tras el verano, en las últimas semanas se han producido robos y maniobras sospechosas que ya han sido puestas en conocimiento de la policía y del Ayuntamiento.

Según relatan varios vecinos, de los pocos que habitan en Dalt Vila, a finales de la pasada semana tres individuos desvalijaron una decena de televisores del establecimiento El Corsario. Los presuntos autores del robo fueron descubiertos por la mañana cuando uno de los vigilantes del hotel encontró el portón de entrada reventado. Al parecer, fue capaz de retener a los asaltantes hasta que llegaron agentes de la Policía Nacional, que posteriormente hallaron varias de los televisores escondidas en una obra cercana. Según la información que manejan los denunciantes, otros dos sospechosos estaban vigilando desde el mirador de la Plaza de la Catedral.

Ese mismo día, por la noche, otro extraño trató de acceder al domicilio de uno de los vecinos de Dalt Vila. «Escuché a alguien golpeando la verja de entrada al patio, me dijo que le dejara pasar, que era un amigo y que si esto era El Corsario. No sé si tendría algo que ver con los otros, me puse borde y conseguí que se largara», narra este testigo, quien admite que ahora Dalt Vila resulta un reclamo para los amigos de lo ajeno dado que está deshabitada casi por completo.

Hace varias semanas se registró otro asalto en un apartamento de Can Balansat que está siendo investigado. Y el encargado de unas obras también ha comentado entre los vecinos que han forzado varias veces la puerta, si bien no han sufrido pérdidas porque no hay dinero ni objetos de valor en su interior.

Desde el Ayuntamiento confirmaron que están al tanto de estos sucesos y explicaron que este asunto se comentará en las reuniones semanales sobre seguridad que mantienen la Policía Local y la Policía Nacional. Los vecinos, mientras tanto, están «soliviantados» y «en alerta ante movimientos sospechosos».