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Como cada Lunes Santo, la sencillez y la sobriedad fueron dos de las características principales de la procesión que lleva a cabo la cofradía del Santísimo Cristo del Cementerio en uno de sus actos penitenciales principales de la Semana Santa. A las 20.00 horas de ayer comenzó la misa en la Iglesia de Santo Domingo de Dalt Vila y acto seguido tuvo inicio la procesión. Un trayecto breve en el que los más de 70 cofrades bajaron hasta el Museo de Arte Contemporáneo de Ibiza y después volvieron hacia la parroquia. Una marcha con singulares y emotivos momentos que estuvo amenizada por la banda de tambores y cornetas integrada por cerca de 30 cofrades.

«Como afortunadamente ocurre desde hace unos años, cada cofradía tiene su día para llevar a cabo su procesión y el Lunes Santo es nuestro día, por decirlo de algún modo. Es el día en el que podemos participar en la Semana Santa disfrutando más de nuestra cofradía y de nuestra procesión ya que no hay nadie más que nos acompañe. Es como más nuestro, de los cofrades. Una marcha sencilla, recogida y de familia en definitiva es la que realizamos», explicó el presidente de la cofradía, Sebastián Cardona.

Una procesión en la que, como acostumbra a mostrar el Santísimo Cristo del Cementerio, «el silencio es lo que más nos caracteriza. Pensamos que es un acompañamiento que realizamos en un momento de recogimiento y oración, acompañando al Santísimo. Todo lo demás sobra para nosotros. Nos gusta centrarnos en lo nuestro», añadió Cardona.

Por otro lado, el buen tiempo que hizo anoche quizás tuvo que ver en el número de residentes y turistas que visitaron Dalt Vila y pudieron disfrutar de este acto que vistió de luces, colores y sobre todo mucha fe las cuestas de este emblemático lugar de la ciudad.

En cuanto a las novedades que mostrará este año la cofradía Santísimo Cristo del Cementerio, que es la más antigua de la isla, el próximo Viernes Santo, durante la procesión del Santo Entierro en la que participan todas las cofradías de la isla, el Cristo del Cementerio será portado en una peana que como novedad este año contará con 46 kilos menos de peso con el objetivo de facilitar la labor que realizan los cofrades.