El hombre denunciado trabaja como informático en el Consell d’Eivissa, institución que se ha personado en la causa . | Daniel Espinosa

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La investigación judicial abierta tras la denuncia y detención de un trabajador informático del Consell d’Eivissa acusado de robar fotos íntimas a sus compañeras de trabajo ha seguido sumando denuncias de afectadas y la investigación «llevará su tiempo porque hay mucho material que analizar», señalaron fuentes judiciales.

El titular del juzgado de Instrucción número 4 de Ibiza, Santiago Pinsach, es el encargado de una investigación muy laboriosa, ya que hay que volcar todo el material informático intervenido por la Policía Judicial de la Guardia Civil en los ordenadores personales del investigado, un hombre de 46 años que trabaja como informático en el Consell, tal y como avanzó ayer Periódico de Ibiza y Formentera.

Los hechos se remontan a julio de 2016 cuando al menos tres trabajadoras del Consell advirtieron a la institución de lo que estaba ocurriendo y denunciaron el caso. Fuentes judiciales apuntaron ayer que se habrían sumado nuevas denuncias de mujeres que aparecerían en las fotografías intervenidas por los agentes de la Policía Judicial durante el registro domiciliario del individuo de 46 años.

Según confirmaron ayer fuentes del Consell, el trabajador está actualmente de baja. No obstante, tras su arresto y puesta en libertad en 2016, el hombre siguió realizando sus funciones laborales junto a sus compañeras -muchas de ellas víctimas del objetivo de la cámara del informático denunciado-. Está siendo investigado como autor de un delito contra la intimidad por «robar fotografías comprometidas» sin su consentimiento y mientras estaban en su lugar de trabajo.

Acciones del Consell

El Consell d’Eivissa informó ayer de que la institución está personada en la causa que instruye el juzgado de Instrucción número 4 de Ibiza contra el trabajador que está acusado de un delito contra la intimidad.

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Según señalaron, desde el Consell han solicitado que se adopten por el Juzgado las medidas cautelares que sean pertinentes para garantizar los intereses de las empleadas públicas afectadas.

Las mismas fuentes indicaron que en el caso de que estas medidas determinasen la imposibilidad por parte del funcionario investigado de desempeñar el puesto de trabajo que ocupa, el Consell Insular d’Eivissa «podrá acordar la suspensión provisional de este empleado».

Los hechos eran conocidos en el número 49 de la avenida España, pero se trataban con discrección. La publicación de la noticia obligó a una reacción desde el Consell, mientras que la representación sindical optó por no pronunciarse.

LA NOTA

Fotografiaba a las compañeras por debajo de las mesas

Los hechos investigados se remontan al año 2016. Tras las denuncias presentadas por varias trabajadoras, la Policía Judicial de la Guardia Civil abrió una investigación que desencadenó el arresto del hombre y el registro de su domicilio por orden judicial. Según las denuncias, el investigado, aprovechaba el lugar de trabajo y los momentos de «descuido de las compañeras para fotografiar las partes íntimas de las mujeres cuando estas no se percataban de la acción. El hombre llegaba incluso a aprovechar los descuidos de las mujeres para tomarles fotografías por debajo de la falda». Todos estos hechos fueron denunciados por al menos tres trabajadoras que sospecharon de las maniobras del individuo y confirmaron las acciones que estaba llevando a cabo. El investigado aprovechaba la instalación de los equipos informático para trabajar por debajo de las mesas, momento en el que obtenía las fotos. Algunas de las imágenes robadas habrían sido localizadas posteriormente en el equipo personal del investigado durante el registro domiciliario. Los hechos fueron calificados como un delito contra la intimidad recogido en el artículo 197 del Código Penal.