Vicent Marí calificó de «desesperante» la situación que viven los vecinos con la depuradora de Santa Eulària. | A.E.

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El problema de la depuradora de Santa Eulària es que se ha roto el ciclo biológico del funcionamiento de la planta, desde hace un mes funciona muy mal, no se ha recuperado y como consecuencia desprende muy mal olor, sobre todo por las noches.

Esta situación ha conducido a que vecinos y empresarios se hayan quejado de la situación y a que el problema se haya debatido en el pleno del mes de junio de Santa Eulària. «La situación es desesperante.

Este año no sé qué ha pasado pero hacía mucho tiempo que no se producía una situación parecida», explicó ayer a Periódico de Ibiza y Formentera el alcalde Vicent Marí. Abaqua, empresa pública dependiente del Govern balear que gestiona la depuradora, ha puesto en funcionamiento tres aireadores que tendrían que contribuir a solucionar el problema. «Los técnicos del Ministerio de Medio Ambiente me dicen que en los próximos días se debería notar la entrada en funcionamiento de estos aireadores» aseguró a este periódico Antoni Garcías, gerente de Abaqua.

Desesperación

En opinión de Marí, el problema con la depuradora no se solucionará por completo hasta que entre en funcionamiento la nueva depuradora (enero de 2019), todavía en obras. «En el Ayuntamiento pensábamos que esto podía pasar, por eso el año pasado avisamos de que mientras construyeran la nueva depuradora reforzaran el mantenimiento de la vieja, pero se les ha ido de las manos», lamentó Marí.

A estos problemas hay que añadir los que se generaron con el colapso del emisario en su último tramo terrestre, un problema que no se puede arreglar sin parar la planta, ya que del emisario sale agua continuamente. Esta fuga se arreglará, añadió Marí, cuando entre en funcionamiento la nueva línea de depuración, según le explicaron desde Abaqua.

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El emisario dejará de funcionar por unas horas y Drace Infraestructuras, S.A., la misma empresa que se encarga de la ampliación de la depuradora, aprovechará para arreglar la fuga, que ha producido vertidos en el mar de la playa de Sa Caleta.

Competencias

«Mucha gente se piensa que el problema es nuestro pero nosotros no tenemos ni la capacidad para entrar dentro de la planta sin pedir permiso», explicó Marí, quien, no obstante, recordó una propuesta de Guanyem en el último pleno celebrado en el pasado mes de junio. «La instalación es competencia del Govern balear, ahora bien, a mí no me importaría reclamar las competencias para la gestión de la depuradora si me la entregan arreglada y me dan el financiamiento para hacerlo, porque quien está cobrando el cánon de saneamiento es el Govern», sostuvo Marí.

Protestas

Preguntado sobre si creía que vecinos y empresarios fueran a manifestarse debido a los olores, Marí se mostró comprensivo con cualquier medida que tomen los vecinos, y si hubiera protestas las entendería. «Hacía mucho tiempo que la situación no había sido tan insoportable. Pero me temo que es la que es», lamentó.

Garcías, por otra parte, reconoció que Abaqua tuvo un problema imprevisto debido a los retrasos para la entrada en funcionamiento de la nueva línea de depuración, que se esperaba para el mes de junio, cuando empezaron los problemas.

Según los técnicos del Ministerio de Medio Ambiente del Govern, esta nueva línea entrará en funcionamiento el 20 de julio. «No tenemos otra solución técnica que esta. Cuando todo esté en funcionamiento, se acabarán los olores», afirmó Garcías.