Imagen del Mercat Pagès de Sant Antoni.

En el Mercat Pagès de Sant Antoni, en la calle Madrid, las vendedoras de los puestos de frutería y verdura tienen todo dispuesto para atender al comprador e informar con todo detalle de sus productos.

Al igual que la mayoría de los sectores económicos de la isla, en el Mercat también se han visto afectados por la pandemia del COVID-19 y sus comerciantes explicaron cómo se están desarrollando las ventas en el verano.

Aída López, una de las responsables del puesto de Muson Frutería, lleva más de una década trabajando en el Mercat Pagès de Sant Anton –fueron sus abuelos los que empezaron el negocio–. López señaló que muchos negocios del pueblo han cerrado este verano y esto les ha perjudicado mucho. «Este mes de julio está siendo muy distinto al de otros veranos cuando se llenaba el pueblo de turistas, nosotros llevamos todos el año abiertos y en los últimos meses las ventas han ido en descenso. Han bajado un 50% respecto al año pasado», confesó.

Los principales clientes de Muson Frutería son los residentes en el municipio y especialmente los extranjeros que tienen una segunda residencia en Sant Antoni. En cuanto a las perspectivas para los próximos meses explicó que dependerá de la situación del Coronavirus en España.

Mejoría
A otros puestos de verdura y fruta parece que la situación actual ocasionada por el COVID-19 no les ha afectado e incluso hay alguno que afirma que está vendiendo más producto que antes.

«A nosotros nos ha ido bastante bien este mes de julio, la gente compra más ahora que en el 2019. Desde que empezó el estado de alarma hasta el día de hoy hay más gente que se acerca al mercado. Los turistas que venían antes interesados en las discotecas a nosotros no nos influye su ausencia, tampoco compraban antes aquí», afirmó María Costa Francolí del puesto de verduras y frutas Can Soldat.

Francolí explicó que ellos tienen buenas perspectivas de ventas para los próximos meses. !Nosotros esperamos que sigamos igual que hasta ahora, nuestros clientes gastan más de media en nuestros productos que antes, a parte del cliente local, el turista que viene es de mayor nivel adquisitivo, muchos residen en chalets de lujo o en sus yates para pasar en Ibiza la temporada de verano».

Por otro lado, Conchi Gómez, vendedora de frutas y verduras de Ca´n Tura, coincidió en que aunque hayan venido menos turistas a la isla este verano se sienten satisfechos con las ventas, aunque éstas hayan bajado en comparación con 2019. «Nosotros estamos trabajando bastante bien de momento, y en julio tuvimos más clientes que en los meses anteriores, la mayoría de nuestros compradores son franceses, alemanes e ingleses con residencia en Sant Antoni, pero también ibicencos de toda la vida que compran en el mercado», concluyó.