Un grupo de personas en la zona del parking. | Arguiñe Escandón

El Pla de Corona va recuperando la tranquilidad. Tras unos días de un bullicio fuera de lo normal, sus vecinos destacaban ayer que la normalidad había vuelto. Santa Agnès vivió los primeros fines de semana de febrero con mucha intensidad. Cientos de ibicencos se lanzaron a recorrer sus caminos para fotografiar los almendros en flor. Tanta era la afluencia que el civismo desapareció. La gente tiró sus coches donde pudo, pasaron por caminos privados e incluso estropearon algunos campos sembrados. Los vecinos tuvieron que pedir ayuda al Ayuntamiento de Sant Antoni y llegaron los controles para garantizar que se cumplían las normas y que no se daban aglomeraciones.


Todo esto ya pasó, así lo confirmó ayer la presidenta de la asociación de vecinos, María Ferrer. Ferrer señaló que lo ocurrido durante los primeros fines de semana fue «algo fuera de la normal». «Entiendo que con todas las restricciones no se puede hacer mucho y todo el mundo vino a pasear y ver el paisaje. Todos los años viene gente y nos gusta que venga, pero esto fue demasiado», añadió.


Otra de las vecinas del Pla, Mercedes Costa, destacó que «la afluencia en los fines de semana ha ido bajando gradualmente». «A medida que había menos flor, menos gente», simplificó. «Para la gente que vivimos aquí, fue exagerado. Siempre hay gente que viene porque está precioso, pero lo de este año no se puede comparar. Coches tapando caminos, dentro de las propiedades, en los caminos particulares, se descontroló bastante... Hay gente que parece que no se da cuenta que todo tiene dueño», lamentó.
Ayer por el Pla de Corona también había movimiento, pero mucho menos. Varias personas con sus perros, pequeños grupos de amigos o familias paseando. También gente haciendo deporte. La normalidad regresó prácticamente en todo. El control de Protección Civil ya no estaba fijo en el parking. Solo las mascarillas lo diferenciaban de otros años.


Rondas esporádicas
Por su parte, desde el Ayuntamiento mostraron ayer su satisfacción por el resultado de los controles: «El balance del dispositivo llevado a cabo en Santa Agnès es muy positivo. Se consiguió el efecto disuasorio que se buscaba con un trabajo muy bueno de prevención, información y presencia en parking y en caminos, llevado a cabo por Policía Local y Protección Civil». «Se han controlado los accesos a las zonas rurales, evitando que se produjeran aglomeraciones en las zonas de paseo, respetándose en todo momento las restricciones por COVID-19», señalaron.


Además, informaron de que se seguirá con «vigilancias coordinadas con rondas esporádicas», aunque reconocieron que «una vez cambia el paisaje y va cayendo la flor, baja la afluencia de personas en la zona».